21 oct 2014
Punto
Desde su ventana ve la característica nube en forma de hongo y su vida
empieza a pasar por su mente, desde los primeros pasos de la mano de sus
padres hasta este instante cuando es un esqueleto que en fracción de
segundos se convertirá en ceniza.
17 ago 2014
El pasillo de los juguetes
Hoy fui al centro comercial, nomás a caminar. De pronto, escuché tu vocecita y sentí tu mano entre la mía; cerré los ojos y recordé cuando veías extasiada los juguetes, apretabas botones y me pedías que te cargara para tocar y ver más. Sé que en verdad estás aquí conmigo, y yo te quiero igual. Mañana es tu primer día en la secundaria.
1 ago 2014
Bloqueo
Era un escritor muy disciplinado, y no se levantará de ahí hasta que
aparezca —al menos— un párrafo en la hoja en blanco. Mientras tanto, una
fila de gusanos sale de la oreja, y otro trozo de carne putrefacta se
desprende, ahora de la mejilla izquierda.
20 jul 2014
Tituspinkmountiana
Cuando despertó, el dinosaurio ya no estaba ahí. La dinosauria estuvo llorando hasta que amaneció.
5 jul 2014
Zombis et al.
Hace meses que la ciudad está sitiada por millares de zombis. Las
murallas son altas; nuestra artillería, precisa. Sin embargo, se han
acabado las provisiones, y adentro se echan suertes para ver a quiénes
nos vamos a comer primero.
20 jun 2014
Diosa del agua
Cuando se enoja, su cabellera se convierte en la mar embravecida,
mientras su rostro sigue tan tranquilo. Igual cuando hace el amor, su
vello púbico deviene caudalosa catarata, aunque ella apenas si se
inmuta.
12 jun 2014
Bookcrossing
El juego no deja de ser interesante y día a día cobra más adeptos, sobre todo desde que se prohibió la lectura. La cosa es buscar en la computadora las pistas y encontrar uno de los libros escondidos en algún lugar público. Lo más emocionante es tratar de terminar un capítulo antes de que te abatan los drones.
3 jun 2014
Connoisseur
Recorría con la palma de la mano el estante favorito de su biblioteca, como acariciando los libros.
Éste, mire usted —comenzó a explicar a su invitado—, sus hojas son de piel de niña mexicana, ¡de una sola niña! —y continuó— el desuello se hizo con extremo cuidado mientras ella aún seguía con vida, maceraron el pellejo con altos estándares de calidad, y se usó un medio de cultivo superior con sólo las mejores de las células. —Llegaron al final del librero—: Más de noventa metros cuadrados de vitela, mil cuatrocientas páginas... Los forros de hoja de oro y las cubiertas de zafiro son lo de menos —y concluyó—, no le imprimieron nada, ni siquiera un clásico, no quise que lo mancillaran, es una obra maestra, ¡la cumbre de la Literatura!
Éste, mire usted —comenzó a explicar a su invitado—, sus hojas son de piel de niña mexicana, ¡de una sola niña! —y continuó— el desuello se hizo con extremo cuidado mientras ella aún seguía con vida, maceraron el pellejo con altos estándares de calidad, y se usó un medio de cultivo superior con sólo las mejores de las células. —Llegaron al final del librero—: Más de noventa metros cuadrados de vitela, mil cuatrocientas páginas... Los forros de hoja de oro y las cubiertas de zafiro son lo de menos —y concluyó—, no le imprimieron nada, ni siquiera un clásico, no quise que lo mancillaran, es una obra maestra, ¡la cumbre de la Literatura!
Deliciosa lectura
¡Había tanto que leer!, quiso preguntarle algo a la bibliotecaria pero
la vio muy ocupada mascando y le dio pena. Por fin se decidió por una
novela de Dostoyevski, un ensayo de Octavio Paz y una antología de
cuento breve.
Saliendo, hurgó en la bolsita de plástico, pensó en dejar el novelista ruso para el fin de semana, el ensayo para la noche y se colocó el chicle verde en la boca. Siempre le ha gustado leer en el metro.
Saliendo, hurgó en la bolsita de plástico, pensó en dejar el novelista ruso para el fin de semana, el ensayo para la noche y se colocó el chicle verde en la boca. Siempre le ha gustado leer en el metro.
2 jun 2014
Think Pad
Aún no se acostumbra a las nuevas tecnologías de lectura, pero cierra
los ojos, reclina la cabeza y... suspira. El cuento comienza a llegar, y
poco antes de la conclusión se sorprende temblando de placer. Lo malo
es que, en el momento del orgasmo, no se dio cuenta de qué había sido de
los protagonistas ni en qué había acabado la cosa.
3 abr 2014
Pesadilla con serpientes
Hoy hace un año que quemó a las brujas, y regresa al lugar del holocausto. El erial se ha poblado de rosales silvestres —uno por cada condenada— y están a reventar de escaramujos. El inquisidor Sosa González se arrastra hasta donde ardió Lida y comienza a devorar los frutos en un frenesí que no puede controlar, mientras que las espinas le flagelan las carnes y el alma.
Al anochecer busca refugio junto a una roca, y sueña que sus brazos se convierten en serpientes y que las venas del cuello se le hinchan y también son serpientes. Lo visitan imágenes de los gritos de espanto tatuados en el humo de las piras sacrificiales
De madrugada le llega un olor a tierra recién nacida, a mujeres que duermen con la mano en el sexo, complacidas, a arroyos de agua tierna y a cocinas.
Se quiere morir, no puede. Se aleja dando tumbos y suplicando misericordia, deja un rastro de sangre y lo persiguen las últimas palabras de la hechicera: «Nunca dejarás de desear, ni después de muerto, mis sagradas formas».
Al anochecer busca refugio junto a una roca, y sueña que sus brazos se convierten en serpientes y que las venas del cuello se le hinchan y también son serpientes. Lo visitan imágenes de los gritos de espanto tatuados en el humo de las piras sacrificiales
De madrugada le llega un olor a tierra recién nacida, a mujeres que duermen con la mano en el sexo, complacidas, a arroyos de agua tierna y a cocinas.
Se quiere morir, no puede. Se aleja dando tumbos y suplicando misericordia, deja un rastro de sangre y lo persiguen las últimas palabras de la hechicera: «Nunca dejarás de desear, ni después de muerto, mis sagradas formas».
27 ene 2014
Nunca es tarde
¡Nunca es tarde!, se decía... Nunca es tarde.
Y es lo que pusieron en la lápida, pero con otra puntuación:
«¿Nunca es tarde?»
Y es lo que pusieron en la lápida, pero con otra puntuación:
«¿Nunca es tarde?»
23 ene 2014
Cuestión de tiempo
—Lavo, plancho y crío hijos—. Es lo que decía cuando le preguntaban sobre su ocupación laboral. "Lavó, planchó y crio hijos", es lo que pusieron en la lápida.
16 ene 2014
Una noche oscura
Para Tere
En el verano de 1949, la tropa scout del colegio Lancaster salió de campamento allá por el rumbo de la Verónica. Nunca volvieron. Hace un par de días, removiendo un roquedal para la nueva cancha de futbol de Tlalmimilolpan, encontraron la bitácora de uno de los guías de patrulla. Ésta es la última entrada:
«Llevamos cuatro días perdidos y sin dormir, tenemos mucha hambre y los pies llenos de ampollas. Hoy el jefe de tropa encontró una vara larga de durazno silvestre, ensartó con ella la luna llena y la asó en la lumbre. Se pasó un poco de tueste pero alcanzó pa' todos...»
En el verano de 1949, la tropa scout del colegio Lancaster salió de campamento allá por el rumbo de la Verónica. Nunca volvieron. Hace un par de días, removiendo un roquedal para la nueva cancha de futbol de Tlalmimilolpan, encontraron la bitácora de uno de los guías de patrulla. Ésta es la última entrada:
«Llevamos cuatro días perdidos y sin dormir, tenemos mucha hambre y los pies llenos de ampollas. Hoy el jefe de tropa encontró una vara larga de durazno silvestre, ensartó con ella la luna llena y la asó en la lumbre. Se pasó un poco de tueste pero alcanzó pa' todos...»
24 nov 2013
Viento divino
Despachurrado entre aplausos, el ejército de mosquitos que iba a conquistar Broadway, no es más que otra Armada Invencible con la que acabaron los elementos.
28 oct 2013
El tiempo pasa
El dinosaurio sigue ahí, en la molicie de la senilidad, con pañal desechable talla extra XXXXXXXXXXG, chocheando y esperando que alguien venga a visitarlo. Su vida es el control remoto de la televisión.
Don Tito se angustia al pensar que, alguna mañana, cuando despierte, el dinosaurio ya no va a estar ahí.
Don Tito se angustia al pensar que, alguna mañana, cuando despierte, el dinosaurio ya no va a estar ahí.
14 oct 2013
Balance
Con dificultad se levantó de la silla de ruedas y comenzó a balbucear cariños a los dos bebes junto al abuelo de la banca en el parque, la madre estaba a unos metros, comprando un refresco.
A la más pequeña le clavó en el cuello el estilete que traía disimulado, y antes de que alguien pudiera reaccionar, ahorcó al otro con todas sus fuerzas, que ya eran muy pocas.
Hacía treinta años que no deseaba sino vengarse de este hombre que se había quedado con el amor de su vida, hoy, con nada por lo que seguir viviendo, lo había conseguido.
Los dos ancianos quedaron viéndose las caras: uno con el rostro ajado de terror y sorpresa, el otro con esa sonrisa beatífica en el rostro.
A la más pequeña le clavó en el cuello el estilete que traía disimulado, y antes de que alguien pudiera reaccionar, ahorcó al otro con todas sus fuerzas, que ya eran muy pocas.
Hacía treinta años que no deseaba sino vengarse de este hombre que se había quedado con el amor de su vida, hoy, con nada por lo que seguir viviendo, lo había conseguido.
Los dos ancianos quedaron viéndose las caras: uno con el rostro ajado de terror y sorpresa, el otro con esa sonrisa beatífica en el rostro.
5 oct 2013
¡Concedido!
El anciano buscaba en el basurero cuando pateó una botella de la que salió un genio que ofreció cumplirle un deseo.
Lo pensó durante unos segundos y dijo: —Quiero una casa pequeña en un pueblecito tranquilo, donde pase a gusto mis últimos años... —titubeó un instante, y concluyó—, por favor.
El otro lo miró extrañado, mas de inmediato ambos aparecieron en una hermosa cabaña a las afueras de una villa paradisiaca. —Sólo una cosa —preguntó—, ¿por qué no me pediste la juventud?
—¿Crees que eres el primer genio que me otorga un deseo? —contestó el anciano mientras abría la puerta.
Lo pensó durante unos segundos y dijo: —Quiero una casa pequeña en un pueblecito tranquilo, donde pase a gusto mis últimos años... —titubeó un instante, y concluyó—, por favor.
El otro lo miró extrañado, mas de inmediato ambos aparecieron en una hermosa cabaña a las afueras de una villa paradisiaca. —Sólo una cosa —preguntó—, ¿por qué no me pediste la juventud?
—¿Crees que eres el primer genio que me otorga un deseo? —contestó el anciano mientras abría la puerta.
26 sep 2013
Búsqueda y salvamento
Encontramos el amanecer. Estaba todo pisoteado y le faltaban colores, además de que el tanque de rocío lo traía en cero. Le dejamos una cantimplora y nos fuimos tras el ocaso.
23 sep 2013
Ruleta rusa
A ella le toco el primer turno de la ruleta rusa, el proyectil le perforó el paladar. Él sacó del revólver las otras cuatro balas.
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