1 ago 2014
Bloqueo
Era un escritor muy disciplinado, y no se levantará de ahí hasta que
aparezca —al menos— un párrafo en la hoja en blanco. Mientras tanto, una
fila de gusanos sale de la oreja, y otro trozo de carne putrefacta se
desprende, ahora de la mejilla izquierda.
20 jul 2014
Tituspinkmountiana
Cuando despertó, el dinosaurio ya no estaba ahí. La dinosauria estuvo llorando hasta que amaneció.
5 jul 2014
Zombis et al.
Hace meses que la ciudad está sitiada por millares de zombis. Las
murallas son altas; nuestra artillería, precisa. Sin embargo, se han
acabado las provisiones, y adentro se echan suertes para ver a quiénes
nos vamos a comer primero.
20 jun 2014
Diosa del agua
Cuando se enoja, su cabellera se convierte en la mar embravecida,
mientras su rostro sigue tan tranquilo. Igual cuando hace el amor, su
vello púbico deviene caudalosa catarata, aunque ella apenas si se
inmuta.
12 jun 2014
Bookcrossing
El juego no deja de ser interesante y día a día cobra más adeptos, sobre todo desde que se prohibió la lectura. La cosa es buscar en la computadora las pistas y encontrar uno de los libros escondidos en algún lugar público. Lo más emocionante es tratar de terminar un capítulo antes de que te abatan los drones.
3 jun 2014
Connoisseur
Recorría con la palma de la mano el estante favorito de su biblioteca, como acariciando los libros.
Éste, mire usted —comenzó a explicar a su invitado—, sus hojas son de piel de niña mexicana, ¡de una sola niña! —y continuó— el desuello se hizo con extremo cuidado mientras ella aún seguía con vida, maceraron el pellejo con altos estándares de calidad, y se usó un medio de cultivo superior con sólo las mejores de las células. —Llegaron al final del librero—: Más de noventa metros cuadrados de vitela, mil cuatrocientas páginas... Los forros de hoja de oro y las cubiertas de zafiro son lo de menos —y concluyó—, no le imprimieron nada, ni siquiera un clásico, no quise que lo mancillaran, es una obra maestra, ¡la cumbre de la Literatura!
Éste, mire usted —comenzó a explicar a su invitado—, sus hojas son de piel de niña mexicana, ¡de una sola niña! —y continuó— el desuello se hizo con extremo cuidado mientras ella aún seguía con vida, maceraron el pellejo con altos estándares de calidad, y se usó un medio de cultivo superior con sólo las mejores de las células. —Llegaron al final del librero—: Más de noventa metros cuadrados de vitela, mil cuatrocientas páginas... Los forros de hoja de oro y las cubiertas de zafiro son lo de menos —y concluyó—, no le imprimieron nada, ni siquiera un clásico, no quise que lo mancillaran, es una obra maestra, ¡la cumbre de la Literatura!
Deliciosa lectura
¡Había tanto que leer!, quiso preguntarle algo a la bibliotecaria pero
la vio muy ocupada mascando y le dio pena. Por fin se decidió por una
novela de Dostoyevski, un ensayo de Octavio Paz y una antología de
cuento breve.
Saliendo, hurgó en la bolsita de plástico, pensó en dejar el novelista ruso para el fin de semana, el ensayo para la noche y se colocó el chicle verde en la boca. Siempre le ha gustado leer en el metro.
Saliendo, hurgó en la bolsita de plástico, pensó en dejar el novelista ruso para el fin de semana, el ensayo para la noche y se colocó el chicle verde en la boca. Siempre le ha gustado leer en el metro.
2 jun 2014
Think Pad
Aún no se acostumbra a las nuevas tecnologías de lectura, pero cierra
los ojos, reclina la cabeza y... suspira. El cuento comienza a llegar, y
poco antes de la conclusión se sorprende temblando de placer. Lo malo
es que, en el momento del orgasmo, no se dio cuenta de qué había sido de
los protagonistas ni en qué había acabado la cosa.
3 abr 2014
Pesadilla con serpientes
Hoy hace un año que quemó a las brujas, y regresa al lugar del holocausto. El erial se ha poblado de rosales silvestres —uno por cada condenada— y están a reventar de escaramujos. El inquisidor Sosa González se arrastra hasta donde ardió Lida y comienza a devorar los frutos en un frenesí que no puede controlar, mientras que las espinas le flagelan las carnes y el alma.
Al anochecer busca refugio junto a una roca, y sueña que sus brazos se convierten en serpientes y que las venas del cuello se le hinchan y también son serpientes. Lo visitan imágenes de los gritos de espanto tatuados en el humo de las piras sacrificiales
De madrugada le llega un olor a tierra recién nacida, a mujeres que duermen con la mano en el sexo, complacidas, a arroyos de agua tierna y a cocinas.
Se quiere morir, no puede. Se aleja dando tumbos y suplicando misericordia, deja un rastro de sangre y lo persiguen las últimas palabras de la hechicera: «Nunca dejarás de desear, ni después de muerto, mis sagradas formas».
Al anochecer busca refugio junto a una roca, y sueña que sus brazos se convierten en serpientes y que las venas del cuello se le hinchan y también son serpientes. Lo visitan imágenes de los gritos de espanto tatuados en el humo de las piras sacrificiales
De madrugada le llega un olor a tierra recién nacida, a mujeres que duermen con la mano en el sexo, complacidas, a arroyos de agua tierna y a cocinas.
Se quiere morir, no puede. Se aleja dando tumbos y suplicando misericordia, deja un rastro de sangre y lo persiguen las últimas palabras de la hechicera: «Nunca dejarás de desear, ni después de muerto, mis sagradas formas».
27 ene 2014
Nunca es tarde
¡Nunca es tarde!, se decía... Nunca es tarde.
Y es lo que pusieron en la lápida, pero con otra puntuación:
«¿Nunca es tarde?»
Y es lo que pusieron en la lápida, pero con otra puntuación:
«¿Nunca es tarde?»
23 ene 2014
Cuestión de tiempo
—Lavo, plancho y crío hijos—. Es lo que decía cuando le preguntaban sobre su ocupación laboral. "Lavó, planchó y crio hijos", es lo que pusieron en la lápida.
16 ene 2014
Una noche oscura
Para Tere
En el verano de 1949, la tropa scout del colegio Lancaster salió de campamento allá por el rumbo de la Verónica. Nunca volvieron. Hace un par de días, removiendo un roquedal para la nueva cancha de futbol de Tlalmimilolpan, encontraron la bitácora de uno de los guías de patrulla. Ésta es la última entrada:
«Llevamos cuatro días perdidos y sin dormir, tenemos mucha hambre y los pies llenos de ampollas. Hoy el jefe de tropa encontró una vara larga de durazno silvestre, ensartó con ella la luna llena y la asó en la lumbre. Se pasó un poco de tueste pero alcanzó pa' todos...»
En el verano de 1949, la tropa scout del colegio Lancaster salió de campamento allá por el rumbo de la Verónica. Nunca volvieron. Hace un par de días, removiendo un roquedal para la nueva cancha de futbol de Tlalmimilolpan, encontraron la bitácora de uno de los guías de patrulla. Ésta es la última entrada:
«Llevamos cuatro días perdidos y sin dormir, tenemos mucha hambre y los pies llenos de ampollas. Hoy el jefe de tropa encontró una vara larga de durazno silvestre, ensartó con ella la luna llena y la asó en la lumbre. Se pasó un poco de tueste pero alcanzó pa' todos...»
24 nov 2013
Viento divino
Despachurrado entre aplausos, el ejército de mosquitos que iba a conquistar Broadway, no es más que otra Armada Invencible con la que acabaron los elementos.
28 oct 2013
El tiempo pasa
El dinosaurio sigue ahí, en la molicie de la senilidad, con pañal desechable talla extra XXXXXXXXXXG, chocheando y esperando que alguien venga a visitarlo. Su vida es el control remoto de la televisión.
Don Tito se angustia al pensar que, alguna mañana, cuando despierte, el dinosaurio ya no va a estar ahí.
Don Tito se angustia al pensar que, alguna mañana, cuando despierte, el dinosaurio ya no va a estar ahí.
14 oct 2013
Balance
Con dificultad se levantó de la silla de ruedas y comenzó a balbucear cariños a los dos bebes junto al abuelo de la banca en el parque, la madre estaba a unos metros, comprando un refresco.
A la más pequeña le clavó en el cuello el estilete que traía disimulado, y antes de que alguien pudiera reaccionar, ahorcó al otro con todas sus fuerzas, que ya eran muy pocas.
Hacía treinta años que no deseaba sino vengarse de este hombre que se había quedado con el amor de su vida, hoy, con nada por lo que seguir viviendo, lo había conseguido.
Los dos ancianos quedaron viéndose las caras: uno con el rostro ajado de terror y sorpresa, el otro con esa sonrisa beatífica en el rostro.
A la más pequeña le clavó en el cuello el estilete que traía disimulado, y antes de que alguien pudiera reaccionar, ahorcó al otro con todas sus fuerzas, que ya eran muy pocas.
Hacía treinta años que no deseaba sino vengarse de este hombre que se había quedado con el amor de su vida, hoy, con nada por lo que seguir viviendo, lo había conseguido.
Los dos ancianos quedaron viéndose las caras: uno con el rostro ajado de terror y sorpresa, el otro con esa sonrisa beatífica en el rostro.
5 oct 2013
¡Concedido!
El anciano buscaba en el basurero cuando pateó una botella de la que salió un genio que ofreció cumplirle un deseo.
Lo pensó durante unos segundos y dijo: —Quiero una casa pequeña en un pueblecito tranquilo, donde pase a gusto mis últimos años... —titubeó un instante, y concluyó—, por favor.
El otro lo miró extrañado, mas de inmediato ambos aparecieron en una hermosa cabaña a las afueras de una villa paradisiaca. —Sólo una cosa —preguntó—, ¿por qué no me pediste la juventud?
—¿Crees que eres el primer genio que me otorga un deseo? —contestó el anciano mientras abría la puerta.
Lo pensó durante unos segundos y dijo: —Quiero una casa pequeña en un pueblecito tranquilo, donde pase a gusto mis últimos años... —titubeó un instante, y concluyó—, por favor.
El otro lo miró extrañado, mas de inmediato ambos aparecieron en una hermosa cabaña a las afueras de una villa paradisiaca. —Sólo una cosa —preguntó—, ¿por qué no me pediste la juventud?
—¿Crees que eres el primer genio que me otorga un deseo? —contestó el anciano mientras abría la puerta.
26 sep 2013
Búsqueda y salvamento
Encontramos el amanecer. Estaba todo pisoteado y le faltaban colores, además de que el tanque de rocío lo traía en cero. Le dejamos una cantimplora y nos fuimos tras el ocaso.
23 sep 2013
Ruleta rusa
A ella le toco el primer turno de la ruleta rusa, el proyectil le perforó el paladar. Él sacó del revólver las otras cuatro balas.
20 sep 2013
Una muñeca
Parece de verdad, piensa la niña, parada frente al nuevo modelo de tamaño natural. Pero después de presionar el ombligo de plástico, da un brinco hacia atrás, confundida, al escuchar: «¡Guau!, ¡soy toda tuya! Haz conmigo lo que quieras».
14 sep 2013
La muñeca fea
En realidad no es tan fea, de hecho, a muchos les parece muy atractiva. La solicitan políticos y empresarios muy prósperos —sus ratones, les dice ella— y seguido va a la despedida de soltero de algún junior y sale de un pastel entre ovaciones y aplausos. Se sabe un juguetito caro, trae sus harapos siempre de tintorería y el tizne es un toque adicional de coquetería.
* Bis
Hoy va a la despedida de soltero de un junior. Se pone los harapos recién salidos de la tintorería, y añade su célebre toque de coquetería: el tizne.
* Bis
Hoy va a la despedida de soltero de un junior. Se pone los harapos recién salidos de la tintorería, y añade su célebre toque de coquetería: el tizne.
13 sep 2013
Un juguete
Piensa que fue un presagio encontrarlo olvidado en el clóset, tendría quince o dieciséis años, y guardarlo con cuidado en una caja de galletas forrada con un carrete completo de cinta de aislar, ¡y conservarlo más de seis décadas!
Lo pone sobre la mesa, le da cuerda, apaga la luz y se aleja unos pasos a ver las lucecitas, el rítmico menearse del robot, y los fantásticos sonidos de su niñez.
No puede contener un aplauso, ni las lágrimas.
Lo pone sobre la mesa, le da cuerda, apaga la luz y se aleja unos pasos a ver las lucecitas, el rítmico menearse del robot, y los fantásticos sonidos de su niñez.
No puede contener un aplauso, ni las lágrimas.
9 sep 2013
La marcha triunfal de los juguetes
Vienen primero los soldados de plomo, marciales y orgullosos. Luego las muñecas, muy coquetas con sus falditas de bastoneras. Después los animales, los coches de distintos tamaños y una multitud de lo que el ingenio humano hizo juguete. Al último vienen los hombres, millones de ellos, los sobrevivientes de todas las edades, encadenados, en derrota y sanguinolentos.
6 sep 2013
La mejor época de su vida
Luego de treinta años regresó a la casa de su infancia. Una casa pequeña, sí, pero es todo lo que su madre le dejó al morir. El clóset con sus juguetes seguía ahí, tal como lo había visto la última vez.
El maestro albañil casi ha terminado de derruir la tapia, y la mujer alcanza a ver las repisas con tanto recuerdo: están el zoológico de plástico de colores, los rompecabezas, las muñecas y el juego de té, el oso de peluche y la caja del supermercado con micrófono de verdad. Abajo está el carrito eléctrico de barbie y el triciclo, muy bien estacionados. Y más abajo, cubierto por la duela, está su padre, quien de seguro ya no es más que un esqueleto.
El maestro albañil casi ha terminado de derruir la tapia, y la mujer alcanza a ver las repisas con tanto recuerdo: están el zoológico de plástico de colores, los rompecabezas, las muñecas y el juego de té, el oso de peluche y la caja del supermercado con micrófono de verdad. Abajo está el carrito eléctrico de barbie y el triciclo, muy bien estacionados. Y más abajo, cubierto por la duela, está su padre, quien de seguro ya no es más que un esqueleto.
4 sep 2013
Toy Story
La niña le cambia el tútu a la bailarina de la caja de música, le pone uno negro muy corto. También le cambia las medias, ahora luce unas de red con ligueros de encaje.
A Pinocho, que ve todo desde su repisa, comienza a crecerle la nariz.
A Pinocho, que ve todo desde su repisa, comienza a crecerle la nariz.
3 sep 2013
La marcha fúnebre de los juguetes
Encabeza la procesión el ejército de soldados de plástico. Siguen las barbies y las princesas con sus mejores vestidos. Detrás va el rebaño mixto de animales de todo tipo y material. El viejo poni-mecedora arrastra el carro de baleros. Encima va su hermanita, muy quieta, y amortajada con papel higiénico para que no escurra la sangre.
2 sep 2013
Títere
Pinocho luce impecable, saca del bolsillo unas monedas y se las entrega al anciano, está a punto de decirle algo, mas se marcha, compra una flor a la violeterita y sube al carruaje.
Maese Geppetto se persigna, nadie le había dado nada hoy, si el muñeco sabe o no sabe, a él le da lo mismo.
Maese Geppetto se persigna, nadie le había dado nada hoy, si el muñeco sabe o no sabe, a él le da lo mismo.
27 ago 2013
Fálica
Está feliz con su pene artificial —flamante, nuevecito—, tiene la textura, la turgencia, la humedad exactas, no se nota la diferencia de uno real; doce pulgadas de largo y casi dos de diámetro. Tarde entendió que lo que importa no es el tamaño, también la cantidad: dos penes..., ¡grotesco!
21 ago 2013
Antología total
Cuatrocientos quince volúmenes, el último de ellos dedicado a los posibles escenarios donde un asteroide choca con la Tierra y se acaba el mundo. El compilador acomoda el último libro en su repisa, y se asoma la ventana justo en el momento en que todo termina.
19 ago 2013
El coleccionista clandestino
Tenía una impresionante cantidad de antigüedades prehispánicas: jarras, platos, ídolos, juguetes, huesos humanos labrados, trozos de mural...
Un día le dieron el pitazo de que le iban a caer los de Antropología e Historia y, a su pesar, se puso a convertir en añicos lo que con tanto tiempo y trabajo había reunido.
De la desilusión, se apoderó de él una furia destructora, arrojando contra la pared y contra el piso todas y cada una de las piezas. En la conmoción, lanzó a su esposa del segundo piso, lo último que recuerda es cómo se reventó la cabeza del bebé de pocos meses cuando se estrelló contra el pavimento.
Un día le dieron el pitazo de que le iban a caer los de Antropología e Historia y, a su pesar, se puso a convertir en añicos lo que con tanto tiempo y trabajo había reunido.
De la desilusión, se apoderó de él una furia destructora, arrojando contra la pared y contra el piso todas y cada una de las piezas. En la conmoción, lanzó a su esposa del segundo piso, lo último que recuerda es cómo se reventó la cabeza del bebé de pocos meses cuando se estrelló contra el pavimento.
15 ago 2013
Un hobby
Es aficionado a los mechones de mujeres hermosas: bucles castaños y negros, rizos de oro, sortijas delicadas y cucardas de cabellos lacios. Dispone de ellos en preciosos guardapelos de oro, plata, platino, nácar y marfil.
Hoy a conseguido la guedeja perfumada de una actriz famosa, la acomoda en forma de anillo y la coloca en su estuche. Arroja la cabeza decapitada a la basura y sigue admirando su colección.
Hoy a conseguido la guedeja perfumada de una actriz famosa, la acomoda en forma de anillo y la coloca en su estuche. Arroja la cabeza decapitada a la basura y sigue admirando su colección.
14 ago 2013
El niño
Tiene una colección de automóviles en miniatura. Por las noches sueña que cobran vida y participan en emocionantes carreras, y él es un piloto famoso.
Los cochecitos, en sus repisas, también sueñan, pero que son barbis en Europa que están de compras para la temporada primavera-verano.
Los cochecitos, en sus repisas, también sueñan, pero que son barbis en Europa que están de compras para la temporada primavera-verano.
13 ago 2013
Tardes de niñez
Era el último de la colección, y el más realista. Cuando se lo compraron arrumbó todos los demas: el de Mitos Griegos, el Náhuatl, El Anillo de los Nibelungos...
Pero el gusto le duró bien poco, seis días para ser exactos. Al séptimo, no encontraba por ningún lado los muñequitos, los ángeles se habían ido volando, y una serpiente diminuta lo mordió cuando estaba acomodando el manzano.
Escuchó que su mamá le llamaba a merendar: —¡Yahvé!, Yahvecito!, ¡apúrate que se te enfría! —Y con un último berrinche le dio una patada al juguete, que terminó con sus piezas desperdigadas por todo el patio.
Pero el gusto le duró bien poco, seis días para ser exactos. Al séptimo, no encontraba por ningún lado los muñequitos, los ángeles se habían ido volando, y una serpiente diminuta lo mordió cuando estaba acomodando el manzano.
Escuchó que su mamá le llamaba a merendar: —¡Yahvé!, Yahvecito!, ¡apúrate que se te enfría! —Y con un último berrinche le dio una patada al juguete, que terminó con sus piezas desperdigadas por todo el patio.
12 ago 2013
Colección Otoño-Invierno
Cuando la última de las modelos hubo terminado la pasarela, el norteño millonario dijo: —¡Me las llevo todas!— y, luego de una pausa —¡también pónganme sus trapos!, ¡no vaya a ser que a las viejas les dé frío!
9 ago 2013
Disyuntiva
El traficante le reiteró que nomás así: toda la colección a cambio de este ejemplar único.
Ya en su gabinete, el profesor se puso a contemplar aquella mariposa de tonos pastel más bien simplones. Con angustia, pensaba si en realidad habría ganado con el sacrificio de sus más de treinta mil especímenes, reunidos a lo largo de media vida.
—¿Entonces qué? —le dijo el insecto, algo impaciente—, ¿valí la pena?
Ya en su gabinete, el profesor se puso a contemplar aquella mariposa de tonos pastel más bien simplones. Con angustia, pensaba si en realidad habría ganado con el sacrificio de sus más de treinta mil especímenes, reunidos a lo largo de media vida.
—¿Entonces qué? —le dijo el insecto, algo impaciente—, ¿valí la pena?
7 ago 2013
Lord Falksforth
Gustaba de presumir su colección de cajitas de rapé. Sus nobles amigos se despedían reiterándole la admiración y fascinación con tan elegante pasatiempo, él los veía alejarse sabiendo que en realidad se burlaban y atribuían su manía a la vejez.
Cuando regresaba a la biblioteca quitaba los cerrojos de las vitrinas y comenzaba a abrir cada pequeño estuche, de donde salían pequeños homúnculos que se ponían a jugar, a hacerse el amor y a enfrascarse en las mil y una cosas cotidianas que hace ya años habían cautivado al Señor.
Cuando regresaba a la biblioteca quitaba los cerrojos de las vitrinas y comenzaba a abrir cada pequeño estuche, de donde salían pequeños homúnculos que se ponían a jugar, a hacerse el amor y a enfrascarse en las mil y una cosas cotidianas que hace ya años habían cautivado al Señor.
5 ago 2013
El ediarmagrubidólogo
Tiene la colección más completa de ediarmagrúbidos, ha dedicado a ella más de treinta años. Los posee de todos los tamaños, colores, materiales y procedencias. Está seguro de que, en algunos años más, al fin sabrá lo que son.
4 ago 2013
Arcillas del Tiempo
Coleccionaba trozos antiguos de cerámica. A menudo se le veía en el Punjab o en Armenia comprándole a traficantes encapuchados, o como explorador en la Amazonia peruana pateando cantos rodados, con la esperanza de hallar un pieza interesante. Tenía miles de fragmentos del Templo Mayor y de azulejos árabes, y atesoraba en particular cuellos rotos de frascos y botellas etruscas, zimbabwíes, chinas y de Nueva Zelanda.
Gracias a un tip, viajó a Grecia, donde le vendieron una ánfora 1A —según la clasificación de Dressel— en un estado de conservación excepcional, debido a las condiciones del entierro del que fue sustraído.
Ya en casa, desempacó con mucho cuidado el artefacto de más de dos milenios de antigüedad, pudo observar el excelente estado de conservación, y supuso que no bien hubo salido del horno del alfarero lo ofrecieron en honor del difunto. Un cacharro nuevo, para cualquier fin práctico.
Lo alzó sobre su cabeza y lo vio contra la luz de la ventana, con fuerza lo azotó contra el piso y se puso a escoger los mejores cachitos.
Gracias a un tip, viajó a Grecia, donde le vendieron una ánfora 1A —según la clasificación de Dressel— en un estado de conservación excepcional, debido a las condiciones del entierro del que fue sustraído.
Ya en casa, desempacó con mucho cuidado el artefacto de más de dos milenios de antigüedad, pudo observar el excelente estado de conservación, y supuso que no bien hubo salido del horno del alfarero lo ofrecieron en honor del difunto. Un cacharro nuevo, para cualquier fin práctico.
Lo alzó sobre su cabeza y lo vio contra la luz de la ventana, con fuerza lo azotó contra el piso y se puso a escoger los mejores cachitos.
3 ago 2013
Un humanista
Uno de cada tipo, según oficio; verdulera, cantante, médico... Según somatotipo e índice de masa corporal; mesomorfo, ectomorfo... Color de piel, de ojos; edad, orientación sexual, familia linguística.
Y por parejas. Más de cien mil ejemplares en la colección. Firmó la autorización para la destrucción de la vida en el Planeta, se dirigió a sus oficinas, y desde ahí dio la orden de sellar el arca.
Noé el robot se fue a dormir tranquilo.
Y por parejas. Más de cien mil ejemplares en la colección. Firmó la autorización para la destrucción de la vida en el Planeta, se dirigió a sus oficinas, y desde ahí dio la orden de sellar el arca.
Noé el robot se fue a dormir tranquilo.
2 ago 2013
Pithos
Diógenes el Cínico colecciona hombres honestos. Muy de mañana sale con su linterna en busca de algún codiciado espécimen y todas las noches regresa sin haber encontrado nada. —¡Bah! —dice para sus adentros, antes de ir a dormir—, de cualquier modo no tengo donde ponerlos —e insiste, igual para sus adentros, mientras se acurruca en la tinaja—, ¡nomás cabemos mi perro y yo!
24 jul 2013
Tránsitos
Me meto directamente por la ventana, sobre la alfombra me quito los trozos de vidrio. Voy a la puerta y salgo a través de ella, en el zaguán me sacudo las astillas de madera.
1 jul 2013
No había una vez
No había ni princesa ni dragón ni sapo. ¡Momento!, el sapo sí estaba, mirándolo con esos ojotes desde el extremo de la cama.
Corrió a su pupitre y se puso a escribir: «Cuando despertó...»
Corrió a su pupitre y se puso a escribir: «Cuando despertó...»
26 jun 2013
Dantesca
Lentes de contacto, peluquín, dentadura..., pellejo, huesos, tripas..., esperanzas... El demonio a cargo le firmó un recibo y le indicó la puerta siete.
13 jun 2013
Detalle
La había amado con locura, le decía que era tan grácil como una bailarina de caja musical. Y ahí la guarda ahora: nomás la saca para verla girar luego de darle cuerda. No se ve tan bonita, atornillada ahí, esa cabeza reducida.
6 jun 2013
Esquizofrenia
Como muchos de nosotros, ella tiene un esqueleto en el armario. Lo mete ahí todas las noches. Luego pone a orear el pellejo en un gancho junto al balcón y acomoda muy bien sus tripas sobre la cama.
4 jun 2013
El sueño de un manso
Corrió a su casa con el diamante en sus manos y de inmediato lo puso en el clóset. Luego se fue a dormir para soñar con su joya tan especial y tan cara. No pudo, los latidos de su corazón lo convencieron de que necesitaba un sitio más seguro.
Muy temprano fue a comprar una caja fuerte, la mejor, y la metió en el clóset. Puso ahí el diamante. Ahora le preocupaba el maltrato, quizás una caja de ébano con interiores de hule espuma... ¿Y la estética? Dentro de la caja que mandó hacer ese mismo día puso un estuche revestido de guadamecí y forrado de terciopelo.
Antes de meter su querencia en el estuche, para estar de veras tranquilo, la envolvió en una mascada de seda auténtica. Pero a los pocos minutos la desenvolvió para ponerla primero dentro de una pequeña ampolla de cristal cortado. El diamante ya no cupo.
Puso la ampolla en la pieza de seda, la seda en el estuche, el estuche en la caja, la caja en la caja fuerte, le echó la combinación y cerró el clóset con llave. Viendo que ya no necesitaba la gema antes tan preciada, la tiró a la basura y se fue a dormir en paz.
Muy temprano fue a comprar una caja fuerte, la mejor, y la metió en el clóset. Puso ahí el diamante. Ahora le preocupaba el maltrato, quizás una caja de ébano con interiores de hule espuma... ¿Y la estética? Dentro de la caja que mandó hacer ese mismo día puso un estuche revestido de guadamecí y forrado de terciopelo.
Antes de meter su querencia en el estuche, para estar de veras tranquilo, la envolvió en una mascada de seda auténtica. Pero a los pocos minutos la desenvolvió para ponerla primero dentro de una pequeña ampolla de cristal cortado. El diamante ya no cupo.
Puso la ampolla en la pieza de seda, la seda en el estuche, el estuche en la caja, la caja en la caja fuerte, le echó la combinación y cerró el clóset con llave. Viendo que ya no necesitaba la gema antes tan preciada, la tiró a la basura y se fue a dormir en paz.
1 jun 2013
Bajo llave
Le escribía versos muy hermosos. Le decía que en su corazón tenía un cofre donde atesoraba sus tersos ojos, la miel de sus caderas y la tan sutil sarta de marfil que se agazapaba tras sus labios rojos. Había suspiros y sonrojos, la suma de sus pechos y el tañido febril de ese cuerpo que despertaba en él un infierno de antojos.
En otro cofre —uno que guardó en el clóset— puso ojos, caderas, pechos y sonrisa. También tuvo cuidado de meter mucho algodón para absorber tanta sangre.
En otro cofre —uno que guardó en el clóset— puso ojos, caderas, pechos y sonrisa. También tuvo cuidado de meter mucho algodón para absorber tanta sangre.
7 may 2013
San Antonio de Egipto
Estuvo vagando, en silencio, durante cuarenta años. Al final dejó de usar las palabras hasta para pensar. También olvidó por qué había venido al desierto.
4 may 2013
Prácticas piadosas
Hizo voto de silencio. No sólo no pronunciaría palabra, sino que durante dos años no estaría expuesto a ningún sonido. Selló su casa, la forró de materiales anecoicos y, para no oír ni sus propios ruidos, un cirujano le colocó unos tapones en los oídos. Se abasteció de lo que pudiera necesitar e hizo un contrato con una empresa de seguridad para que la ciudad nunca volviera a perturbarlo.
No oye nada, su mundo es silente, no oye ni el latido de su corazón.
Hoy se ha despertado sobresaltado y con una angustia terrible en el pecho: ha comenzado a escuchar voces.
No oye nada, su mundo es silente, no oye ni el latido de su corazón.
Hoy se ha despertado sobresaltado y con una angustia terrible en el pecho: ha comenzado a escuchar voces.
3 may 2013
Sentidos
Sus ojos son capaces de percibir una gama de colores en cada color; el verde es un arcoiris de verdes, y el morado uno de morados. Ve, además, el ultravioleta, el infrarrojo y la polarización de la luz. Su tacto es fino en extremo, sensible a las mínimas perturbaciones en el aire; distingue el aleteo de una mariposa a cien metros. No sólo capta los olores, sino las miles de sustancias que componen cada aroma. A cada momento sabe la temperatura exacta de los objetos que lo rodean...
Deja de divagar y su mente regresa con el médico, que por medio de signos —innecesarios, puede leer sus palabras en los labios, incluso sin estarlos viendo— le explica que no hay remedio, que los científicos se han dado por vencidos: los robots nunca podrán oír.
Deja de divagar y su mente regresa con el médico, que por medio de signos —innecesarios, puede leer sus palabras en los labios, incluso sin estarlos viendo— le explica que no hay remedio, que los científicos se han dado por vencidos: los robots nunca podrán oír.
15 abr 2013
Apocalipsis
El holocausto nuclear ha dejado pocos sobrevivientes en la Ciudad de México, que todas las mañanas miran al cielo con esperanza. No hay uno que no esté flaco y quemado, pero viven, y se conforman con lo que puedan escarbar de las ruinas de los centros comerciales, se adaptan.
El grito de una niña atrae la atención de todos, en el oriente, a lo lejos, se distingue una mancha que viene volando. Al acercarse, se escucha un zumbido de aleteos que se hace cada vez más fuerte. Todos comienzan a abrazarse y a dar de brincos, ¡son los primeros libros que regresan al Valle de Anáhuac!
31 mar 2013
I Re 3:16-28
En aquel tiempo vinieron a él dos prostitutas. Cada una alegaba que no había engendrado tal criatura, que el niño no era de ella.
Pidió Salomón que trajeran su espada, y a cada mujer dio una pequeña pierna, un bracito y una cabeza.
11 mar 2013
A la distancia
Ve la silueta de lo que parece una bestia feroz. Mueve la cabellera, se sonroja, se estira, se contoneya... La figura se acerca. —¡Bah! —exclama Caperucita decepcionada—, ¡otra oveja con piel de lobo!
10 mar 2013
Tributo
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Recuentos de hadas
8 mar 2013
Caperucita en el espejo
Por el retrovisor ve que su mamá y Lobo acaban de llegar. Mira en el otro espejo mas la abuelita no aparece por ningún lado.
Los motociclistas están impacientes y comienzan a dar círculos alrededor de la lideresa, haciendo un ruido tremendo e instándole a que dé la señal de partida.
De pronto llega una abuelita, no es la suya pero no importa, la cosa es empezar la excursión. La trae el leñador, es la abuelita de Batman, no trae moto, viene en patines, Caperucita le dice que se agarre del asiento y se arranca hacia el horizonte.
5 mar 2013
Abuelita
El leñador desolló al lobo mientras Caperucita no dejaba de llorar: —¡abuelita!, ¡abuelita!—. Al fin salió la cabeza, enmarañada con una mezcla de tripas y un extraño mucílago, y luego el cuerpo. Junto, descubrió un objeto redondo, como con pelos blancos, ¡era otra cabeza!, idéntica a la anterior aunque más pequeña. Y aun había otra que con su propio cuerpo también forcejeaba para salir.
Caperucita y el leñador salieron corriendo por el bosque, sus gritos de terror se perdían entre los alaridos que salían de la cabaña.
1 mar 2013
Ordalía
El lobo se acercó con cautela, no fuera a ser una trampa. Olfateó durante unos segundos la canasta con panecillos antes de arrojarse contra la niña atada al árbol.
A la mañana siguiente el inquisidor Sosa González publicó el bando con el veredicto de Dios: BRUJA...
A la mañana siguiente el inquisidor Sosa González publicó el bando con el veredicto de Dios: BRUJA...
23 feb 2013
Aladdin Sane
Aladino frotó la lámpara de aceite con jabón y piedra pómez, la enjuagó, la exprimió y la colgó a secar, y ni así apareció el genio...
Aladdin rubbed the oil lamp with soap and pumice, rinsed it, squeezed it and hung it to dry, and even then the genie didn't appear...
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Minis paralelas,
Recuentos de hadas
22 feb 2013
Dos miniviñetas de hadas
***
Aquel gigante era tan grande que no podía estar a solas consigo mismo porque así nomás no cabía...
***
Almendrita era tan chiquita que cabía en la palma de su propia mano...
14 feb 2013
Sobre el acto sexual
13 feb 2013
Gotas
10 feb 2013
Resistencia pacífica
La noticia recorre el mundo: cuarenta días de chubascos en protesta por la ocupación china.
8 feb 2013
Buenas tardes
Sentado en el pretil veo pasar los hatos que traen los niños sin prisa alguna —llueve y tienen que llegar al aprisco—, mas sin cansar a los animales y asegurándose de que pongan pastura en las barrigas pa' tener qué rumiar más tarde.
Una pequeña se cae en la zanja, pero nadie quiere darse cuenta. Una boca menos a la que dar de comer, la vida está cada vez más dura y siempre se podrá explicar que se la llevó la shirga.
Cuando se alejen voy a sacarla, las niñas son más tiernas, acaso también encuentre un poco de cilantro de agua. Ahí tengo leña seca, al abrigo de la lluvia —de encino de mueble viejo que es muy buena pa' la barbacoa—, y un hambre de diez días sin carne.
5 feb 2013
La danza de la lluvia
1 feb 2013
Días de lluvia
19 ene 2013
Acto
Sería su último salto —el hombre había planeado todo con maña, lo embadurnó con brea para que prendiera fuego de inmediato—. Mas no iba a irse así nomás.
Al primer latigazo, el tigre tomó vuelo y se lanzó hacia el círculo en llamas, se desvió un par de centímetros y de un zarpazo le sajó el cuello al domador. Durante un instante lanzó una mirada de ópalo incandescente a la mujer que gritaba aterrorizada, y continuó su impulso.
El público de pie se deshizo en aplausos y hurras cuando la bola de fuego cayó del otro lado de la jaula.
Al primer latigazo, el tigre tomó vuelo y se lanzó hacia el círculo en llamas, se desvió un par de centímetros y de un zarpazo le sajó el cuello al domador. Durante un instante lanzó una mirada de ópalo incandescente a la mujer que gritaba aterrorizada, y continuó su impulso.
El público de pie se deshizo en aplausos y hurras cuando la bola de fuego cayó del otro lado de la jaula.
2 ene 2013
En el parque con Ximmena y Rodrigo
Nos encontramos con un perro comiéndose algo que nos dio mucho asco. Concluimos que era un pichón, una rata, un cacho de otro perro o un bebé muy peludo.
20 dic 2012
Grilletes
En Kandor habitaban los miembros del Concilio que sobrevivieran a la explosión, había una representación holográfica del sol muerto —Rao—, teatros, templos..., muestras de miles de años de arquitectura en Krypton —gran parte de los edificios construidos con auténtica piedra de estrella—. Para Supermán era un dulce nexo con su pasado.
Kandor estaba en su corazón, junto a los diminutos habitantes de la ciudad. Se la había arrebatado a Brainiac y alguna vez pensó en sacarla de esa urna de cristal, pero ahora se sentía como encerrado en ella, con todos los demás.
El transmisor detonó el holocausto nuclear en el Polo Norte, Clark Kent se asomó a Metrópolis desde su ventana. Pocos minutos después llegó Luisa con la noticia: enormes témpanos se están desprendiendo del hielo perpetuo, ¡hay que encontrar a Supermán!
—Supermán... —repitió Clark—, sí, hay que encontrarlo.
Kandor estaba en su corazón, junto a los diminutos habitantes de la ciudad. Se la había arrebatado a Brainiac y alguna vez pensó en sacarla de esa urna de cristal, pero ahora se sentía como encerrado en ella, con todos los demás.
El transmisor detonó el holocausto nuclear en el Polo Norte, Clark Kent se asomó a Metrópolis desde su ventana. Pocos minutos después llegó Luisa con la noticia: enormes témpanos se están desprendiendo del hielo perpetuo, ¡hay que encontrar a Supermán!
—Supermán... —repitió Clark—, sí, hay que encontrarlo.
19 dic 2012
La Ciudad de Guadalupe
¡Otra vez doce de diciembre! Y otra vez la cadena de almas aplastadas por el peso de la ciudad, como huevecillos de mariposa abortados en agua de albañal. Están las niñas, terceras y cuartas apuestas por varoncito, ¡ni modo!, que se ganen la vida como puedan, aquí pagan bien, en Cantera, justo atrás de la Iglesia del Pocito, dizque las van a venir a ver, no es cierto, nadie visita a las putas. Y los perros —el atrio de la Basílica abarrotado de perros atragantándose con tanta porquería antes de que los barrenderos se alcen con ella— que seguirán rondando en espera de sus amos, que si les alcanzó para traérselos ya no tienen un quinto para llevárselos de vuelta. Está también Margarito, que terminó en la Cruz Roja para que le amputaran ambas piernas, y que luego lo botó una ambulancia en el Bosque de Chapultepec... Y muchos más, borrachos, pachecos o pobrecitos a los que la Virgencita no les hizo el milagro y ya no tienen ni un petate donde caerse muertos.
Yo que nomás observo cómo son las cosas entiendo bien la lección, una lección de astronomía: los peregrinos —millón, millón y medio— que se van a su pueblos son como cometas que regresan cada año al mismo punto de la órbita de la Tierra; los que se quedan —Jacaranda, Yessenia, Zoila, Juana Carbajal, Lupe Wences, la otra Juana..., el Grullo, la Merci, el Jierros..., Margarito, Chuy, Moy, el Güero, don Nico—... son como fragmentos de planeta que captura ese agujero negro que es la Ciudad, de cuya fuerza de atracción nadie se escapa.
Yo que nomás observo cómo son las cosas entiendo bien la lección, una lección de astronomía: los peregrinos —millón, millón y medio— que se van a su pueblos son como cometas que regresan cada año al mismo punto de la órbita de la Tierra; los que se quedan —Jacaranda, Yessenia, Zoila, Juana Carbajal, Lupe Wences, la otra Juana..., el Grullo, la Merci, el Jierros..., Margarito, Chuy, Moy, el Güero, don Nico—... son como fragmentos de planeta que captura ese agujero negro que es la Ciudad, de cuya fuerza de atracción nadie se escapa.
15 dic 2012
La ciudad amurallada
Viven adheridos a las murallas de la Ciudad, sobreviviendo apenas con
los desechos y las aguas negras. Los ricos los toleran pues de entre
ellos escogen sus prostitutas y sus sirvientes ínfimos. Los ricos salen
de la Ciudad cuando quieren, se van a las montañas o al mar, o visitan
otras ciudades igual de prósperas. Los miserables viven afuera de la
ciudad, pero no pueden ir a ningún lado.
9 dic 2012
La Ciudad de Dios
Por fin se acabó el mundo ése del que siempre se había arrepentido. En
el Cielo encerró hasta la última de las almas junto con los ángeles y
los gigantes. Ahora lo adorarían aunque tuviera que torturarlos.
Por calles y túneles de diamante vagan todos esos desgraciados, encerrados para siempre, condenados a hartarse de asco de la Presencia Divina... Hay rumores, y se les ve torcer la mirada tras cada recoveco, entre cada fisura y golpe de sombra. Dicen que cada día son más los que huyen, los que se escapan. Dicen que a veces está en un lugar y luego en otro, y cada vez son mas los desesperanzados —ávidos de precipitarse en él, de acabar de una vez— que buscan el Abismo.
Por calles y túneles de diamante vagan todos esos desgraciados, encerrados para siempre, condenados a hartarse de asco de la Presencia Divina... Hay rumores, y se les ve torcer la mirada tras cada recoveco, entre cada fisura y golpe de sombra. Dicen que cada día son más los que huyen, los que se escapan. Dicen que a veces está en un lugar y luego en otro, y cada vez son mas los desesperanzados —ávidos de precipitarse en él, de acabar de una vez— que buscan el Abismo.
8 dic 2012
El planeta encerrado
Han terminado de nivelar el Himalaya. También finalizaron el sistema
de placas artificiales sobre lo que quedaba de los océanos glaciales, y
se enviaron al crematorio los últimos animales de las ahora obsoletas
reservas de la biosfera.
En los próximos meses se habrá concluido la red de condominios subterráneos, y con los aeróstatos aristocráticos encapotando los cielos, la ciudad quedará completa.
En los próximos meses se habrá concluido la red de condominios subterráneos, y con los aeróstatos aristocráticos encapotando los cielos, la ciudad quedará completa.
6 nov 2012
Cuento de horror
Son dos enamorados espectrales que se dan cita en mis pesadillas. Trato de cerrar los ojos pero, como dije, se aman en mis pesadillas.
28 oct 2012
Hallazgo
En una cumbre sin nombre, en el lado oscuro de la Luna, encontraron los restos petrificados de una estructura de madera junto a millares de osamentas antiguas, ocho de ellas humanas. Se ha sugerido llamarla Ararat.
1 oct 2012
El extranjero
En una servilleta seguía con su lista: «...La peste, La caída, Calígula, El malentendido, Los justos, Los posesos, El mito de Sísifo, Bodas, El hombre rebelde...»
—Mmmh —dijo la esposa que se le acercó por detrás—, mucho Camus, como para estar leyendo un buen rato.
—No, no —le explicó el marido, mientras le tomaba la mano—, como nombres para ponerle ahora que estrenemos la cantina, ¿no?
30 sep 2012
PERICOPE·ADULTERAE
Andaba Jesús amonestando a los lapidadores cuando en lo de la primera piedra lo aplastó un meteorito.
Ciego de ira
Cuando le volvió a crecer la melena, Sansón anduvo un tiempo indeciso entre derribar las columnas del Templo o darle una madriza a Dalila, nomás que no encontró su quijada de burro.
29 sep 2012
28 sep 2012
Ex
Yace arrumbado en un catre chueco en su cuchitril, ya no se lava la boca y trae la misma ropa de siempre, no le importa que se le suban las hormigas y no sabe que le cortaron la luz. Ahora entiende que ella no es digna de él, mas no consigue desenamorarse. Cuando se masturba ya no piensa en ella, el resto del tiempo, sí.
19 sep 2012
IN·MEMORIAN·MCMLXXXV
Lo encontraron años después, cuando limpiaron los últimos escombros para contruir la plaza comercial. Pudo salvarse, no le cayeron encima sino unas pocas tablas con yeso, lo que le falló fue la brújula moral, creyó que la luz era el cielo pero no, escarbó hacia el infierno.
13 sep 2012
Sarcasmo
—¡Ah...! —dijo Zenaxis ante la mirada inquisitiva de su pequeño—, éste es un libro muy antiguo, del Siglo XXI.
—¿Y por qué no trae nada escrito...?, todas las hojas están en blanco.
—Pues bien —dijo el padre—, es un libro conmemorativo, de cuando se inauguró el Museo de los Libros. El Comité encargó un tomo que relatara todo el bien que había hecho la Iglesia católica, fue poco tiempo después de que los Científicos derrocaran al Papa Loco.
—¿Y por qué no trae nada escrito...?, todas las hojas están en blanco.
—Pues bien —dijo el padre—, es un libro conmemorativo, de cuando se inauguró el Museo de los Libros. El Comité encargó un tomo que relatara todo el bien que había hecho la Iglesia católica, fue poco tiempo después de que los Científicos derrocaran al Papa Loco.
12 sep 2012
Fluctuación cósmica
Solo en su Universo, Dios termina de leer todos los libros que se han escrito. Luego de cerrar los ojos por un instante, abre de nuevo la última página del último libro y comienza a borrar las letras una por una. De pronto recuerda el poema de Omar Khayyám y se pone a llorar.
10 sep 2012
El libro antiguo del Emperador
19 ago 2012
Instante
Hoy pasó el vendedor de globos. Cerré los ojos e imaginé que los mirabas con los tuyos tan brillantes y que tu manita se aferraba emocionada a la mía. Supongo que el globero ya no es el de antes, yo tampoco —tú me cambiaste—, tú sí eres el mismo..., es sólo que creciste. Mañana comienzas la secundaria.
13 ago 2012
LEX·ORANDI
Dicen que Demóstenes era tartamudo, lo que es falso. En realidad era tartablante, ¡nomás no había cómo hacer que se callara!
Posturas
Se quedó sin ni dónde caerse muerto, y de esta suerte trató de vivir de rodillas. Mas no aguantó mucho rato, así que mejor se murió de pie.
5 ago 2012
Chismes
Ni muerta dejan de hablar de ella, y ella se revuelca en su tumba... con los de las otras tumbas.
22 jul 2012
Dos osos
Quien sabe cómo, el cachorrito de oso pardo se encontró en el agua y la corriente lo arrojaba más y más mar adentro. De pronto vio una masa blanca que flotaba cerca de él. —¡Un iceberg! —exclamó— ¡me salvé, me salvé!
No era un iceberg y ésas fueron sus últimas palabras, era un oso polar hambriento.
Dedicada, con afecto, a Elisa de Armas ·
Dos náufragos, dos osos, dos dedicatorias. Estamos a mano.
No era un iceberg y ésas fueron sus últimas palabras, era un oso polar hambriento.
Dedicada, con afecto, a Elisa de Armas ·
Dos náufragos, dos osos, dos dedicatorias. Estamos a mano.
14 jul 2012
Wondertime
Charles Lutwidge Dodgson se disfrazó de conejo y pasó corriendo frente a las niñas junto al arroyo, se detuvo, hizo un guiño a su reloj, tartamudeó que iba muy retrasado y se apuró en dirección al agujero.
—¡Pinche cleriguillo! —exclamó Alicia—, ¡qué no se cansa!, ¿o de veras cree que me voy a tragar el cuento?
—¡Pinche cleriguillo! —exclamó Alicia—, ¡qué no se cansa!, ¿o de veras cree que me voy a tragar el cuento?
13 jul 2012
Libertinaje y escándalo
Nunca se le dio la autobiografía, ni supo cómo imbricar su vida privada con la de sus personajes, ¡ah!, pero tenía que estar presente en su obra cumbre, en ésa con la que pasaría a la posteridad. Donde don Juan escucha pasar a las máscaras y a los estudiantes y vocifera: —¡Cuál gritan esos malditos! —Ahí va él, el autor, entre los hachones y las músicas. Zorrilla es uno de los malditos.
12 jul 2012
Ligera de equipaje
Desde que era pequeña mostró esas tendencias, siempre se negó a usar gorra, aun bajo el sol más ardiente. Al poco tiempo usó zapatos por última vez y no salía a la calle sino descalza y en ropa interior. Cualquier tipo de joyería, adorno corporal o accesorio le repugnaba . A los quince años se escapó a una colonia nudista donde causó cierto escándalo al depilarse por completo —cabellera y vello púbico incluso— y por extirparse todas sus pestañas y hasta la última de las uñas. A diario dedicaba un par de horas a tallarse con estropajo y piedra pómez.
La vi hace un par de días, era un cuerpo cubierto por sólo una marcada masa de músculo de entre cuyas estrías —aquí y allá— escurrían minúsculas gotas de sangre. Iba a dirigirle la palabra, mas se sacó el corazón de entre el pericardio fibroso y lo miró con apuro para acto seguido regresarlo —coronarias y venas también— a su lugar. Supuse que iba con retraso y dejé que se fuera.
30 jun 2012
La rana, la mantequilla y el deber cumplido
Cierta tarde, al ocaso, persiguiendo un chapulín, la rana cayó en una cubeta llena con leche hasta la mitad. Pensó en dejar de moverse pero, como había leído la fábula de Esopo, empezó a patalear para convertir la leche en mantequilla, y pataleó toda la noche.
En el fresco de la mañana, parecía que estaba a punto de escapar, unos minutos más de furiosas patadas y tendría una superficie sólida desde donde saltar a la libertad.
De pronto, el Sol asomó tras la copa de un árbol, y casi de inmediato la temperatura comenzó a subir. La mantequilla se derritió y la rana —exhausta— se hundió, cuando sólo le quedaba fuera la cabeza, se le vio sonreír: había hecho todo lo que de ella dependía para salvarse.
· Moraleja · Mañana, querido Pueblo de México, ¿estaremos dispuestos a hacer todo cuanto de nosotros dependa para que no regrese el PRI?
En el fresco de la mañana, parecía que estaba a punto de escapar, unos minutos más de furiosas patadas y tendría una superficie sólida desde donde saltar a la libertad.
De pronto, el Sol asomó tras la copa de un árbol, y casi de inmediato la temperatura comenzó a subir. La mantequilla se derritió y la rana —exhausta— se hundió, cuando sólo le quedaba fuera la cabeza, se le vio sonreír: había hecho todo lo que de ella dependía para salvarse.
· Moraleja · Mañana, querido Pueblo de México, ¿estaremos dispuestos a hacer todo cuanto de nosotros dependa para que no regrese el PRI?
25 jun 2012
Dos náufragos
Cuando el náufrago alcanzó la isla, yo también estaba exhausto. Cuál fue nuestra sorpresa al encontrar la isla ya ocupada. Las largas blancas barbas y la melena de igual color daban fe de prioridad, así que tuve que poner a mi personaje a nadar de nuevo.
¡Caray! Ésto de la crisis laboral se pone cada vez más cabrón.
Dedicada, con afecto, a Elisa de Armas ·
¡Caray! Ésto de la crisis laboral se pone cada vez más cabrón.
Dedicada, con afecto, a Elisa de Armas ·
6 jun 2012
Esperanza
Es el espejismo de la Bahía Dorada la que impulsa sus velas, aquella deliciosa bailarina con el vientre desnudo y un tarro helado de cerveza de Byblos. Mas el camello no resiste más y la tormenta de arena termina al fin por derribarlos a ambos, ahora no le queda más que soñar con que ha llegado náufrago a una isla desierta y que pronto vendrá un navío sirio a rescatarlo.
30 may 2012
Puntería
Le dijo que el día de mañana lo abandonaba por otro y la punta de esa fecha le traspasó el corazón.
4 may 2012
El coleccionista
Su famosa colección de caracolas estaba incompleta. Hoy se retira, la ha encontrado y ha pagado por ella lo que por todas las demás juntas. En aquella escucha el canto de las sirenas que hizo añicos la nave de Ulises, en otra escucha el mar asustado durante la explosión de Krakatoa; aquí están las batallas de Salamina, la de Trafalgar y el incidente del Golfo de Tonkin; allá el silbar del torpedo que hundió el Faja de Oro, acullá los barritos de angustia de las hordas de dinosaurios que arrastra un tsunami cretácico...
Pero en ésta, ésta por la que trabajo su vida entera, por la que fue a todas partes y se alejó del mundo, en ésta sólo se escucha el silencio.
Pero en ésta, ésta por la que trabajo su vida entera, por la que fue a todas partes y se alejó del mundo, en ésta sólo se escucha el silencio.
2 may 2012
Tres sentidos
Todas las mañanas arrastran su silla de ruedas hasta la terraza frente a la playa y sueltan a Caracola, su vieja yegua, a que lo acompañe jugando con el mar a que nomás moja en él sus cascos, la cola a veces. Y oye todo, los esplashes del animal —sus bufidos y relinchos—, los gorjeos de tanto pájaro enjaulado, las imprecaciones que graznan las gaviotas unas contra otras, los arrúos de sus propias tripas, los gañidos de una perra pariendo bajo el muelle de tablas podridas, la espuma en la cresta de las olas. Lo oye todo pero no escucha nada, esta muerto de la cintura para abajo y del corazón al espíritu..., y su cuerpo guarda silencio.
1 may 2012
Crepúsculos
Al amanecer y cuando cae la noche corre hacia el peñasco con su caracola y oye cantos de sirenas y música cósmica, a veces los dioses le platican de sus cuitas. Es una caracola mágica, ahí está el mar, ella es sorda y el silencio es oro.
23 abr 2012
Tiempos modernos
Tiro su iPad al suelo —tenía ahí setecientos e-books— y lo pisoteó hasta que quedó hecho añicos; agarró su Amazon Kindle y lo estrelló contra la pared; luego la emprendió a machetazos contra la lapitopi y defenestró su PC.
Entró a su biblioteca y respiró aliviado, quince mil libros lo contemplaban. Con afecto, empezó a recorrer los estantes, apenas tocando los lomos con la yema de los dedos. Nunca supo del terremoto, quedó sepultado bajo treinta toneladas de escombros, finas maderas y papel de primera.
4 abr 2012
Transfiguración
Me desvelé trabajando, así que cerré las cortinas de mi cuarto, apagué el celular y me quedé dormido. De pronto sentí que mi universo se conmocionaba todo, me puse de rodillas sobre la cama y exclamé: «Virgencita, Virgencita de Guadalupe...» De pronto —ya medio desencamorrado— recordé que soy ateo y comencé a darme de topes contra la cabecera... Pinche temblor.
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