22 jun 2004

Leyenda

Los mugranchuk saben por qué la Luna siempre ofrece la misma cara a la Tierra:

En la antiguedad existían dos luminarias nocturnas, un espíritu viril y una hembra. El Sol empezó a sentir celos del amor que surgía entre los otros dos astros.

Incapaz de vigilarlos durante la noche, los hostigaba durante los eclipses, y los azotaba con tormentas solares cuando los atisbaba tras la curvatura de Thulcandra. En aquellos tiempos el Mundo era una esfera yerma, sin vida, cubierta por completo de agua.

En uno de esos eclipses, el Astro Rey capturó a Gondwana —así se llamaba la pareja de la Luna— y lo arrojó contra la Tierra.

El amante sucumbió en el cataclismo, mas forma desde entonces lo que hoy creemos que son las masas telúricas emergidas. La putrefacción de su cuerpo dura ya miles de millones de años, y ha dado origen a lo que conocemos como Vida.

La Luna, que desde entonces llora lágrimas de plata, no deja de contemplar los restos dispersos de su esposo.

El Sol sigue sin ser feliz, aún se consume, y no sabe por qué.

15 jun 2004

ECCE HUMO


Arrellanado en el reposet, sin perder detalle alguno del fútbol, el cigarro avienta una última bocanada hacia el interior del hombre. Luego apaga contra el cenicero los últimos restos cárnicos, y arroja la cabeza aplastada por la ventana que da al jardín... En algún lado leyó que sirven de abono.

13 jun 2004

Fumando en las estrellas


Toma dos puros del humidor y le ofrece uno a la alférez Mussié. Ambos comentan las excelentes propiedades higroscópicas de esta marca y el delicado aroma que la caracteriza. La coloración y la torcida, también perfectas.

Se turnan la lujosa guillotina de oro al nitruro de carbón para ejecutar cortes impecables, como si los hicieran en mantequilla. El teniente Bristow ofrece a su compañera el encendedor Zippo —recuerdo de la Academia Intergaláctica— y enciende los dos cigarros.

Dan un par de chupadas y escupen de manera estrepitosa, enseguida arrojan el resto al bote de basura. La alférez se disculpa y entra al baño. Su anfitrión se queda pensando en la yerba ik, lo único que se puede encontrar para fumar en este pinche planeta.

12 jun 2004

Genio y figura

Todas las noches llega a casa, se recuesta en el sofá, enciende un habano con la colilla del cigarrillo que aún sostiene entre los dedos, y prende el estéreo. Su esposa le pone las pantuflas y le sirve una cuba.

Siempre la misma rutina, incluso hoy, un par de horas después de que le han diagnosticado cáncer de pulmón. ¿Por qué habría de ser diferente?

11 jun 2004

Preludio a la Batalla de Little Big Horn

Tatanka Iyotake hizo un par de volutas y pidió a Tashunka Witko que pasara la chanunpa a Pelo Amarillo.

El general Custer, harto de tanta estupidez, no supo qué hacer excepto rechazar —con el gesto más amable de su repertorio— la pipa sagrada que le ofrecían. Enseguida, farfulló una ininteligible disculpa en el sentido de estar ya fumando su propio puro, mientras gesticulaba con el cigarro ante los atónitos líderes lakota y cheyenne.

8 jun 2004

Flor de andamio

Por momentos, soñaba en colores. Candela, ligeramente verde; claro, marrón muy claro —casi amarillento—, o colorado claro, de tono un poco más intenso, o colorado propiamente dicho —rojizo—, maduro, casi negro u obscuro brillante.

Sus desvaríos lo llevaban a las élites, se codeaba con abogados fumando robustos y panatela, catrines con sus petit corona, y políticos famosos a la Churchill con sus Lonsdale.

Sus visiones parecían catálogos, de figurados, por ejemplo: pirámides, torpedos, perfectos... ¡Ah!, un presidente. Vaya, hasta una culebra.

De pronto sintió que lo tomaban entre los dedos índice, cordial y pulgar —su cuerpo exangüe de fuego y tabaco— y lo aplastaban contra la mezcla todavía fresca, arriba de la sexta fila de ladrillos, en el tercer piso. Por primera vez se resignó a su destino, y murió como lo que siempre supo que era: delicado ovalado, sin filtro.

16 may 2004

Ennui


That nothing walks with aimless feet;
That not one life shall be destroy'd,
Or cast as rubbish to the void,
When God hath made the pile complete... ~ Alfred Tennyson

Dios se aburre, el tedio de tanta inmortalidad lo consume. Hoy toca a un querubín —de rostro ingenuo— divertirlo, quien a tal efecto le muestra, con gestos de prestidigitador, un armadillo. La Corte Celeste toda, atenta al truco, observa como el pobre animal se retuerce y arrúa de dolor mientras lo hacen bolita.

Yahvé recuerda que, de la docena y media de dasipódidos que creó, sólo una puede enroscarse sobre sí mismo. Sonríe durante un momento mas de inmediato se apaga para volver a su fastidio habitual, sin prestar atención a la sangre mezclada con vísceras delicuescentes que escurre de la improvisada pelota.

15 may 2004

El suplicio de Tántalo

El hermoso ángel se desnuda frente a Tántalo, ofreciéndole las poses más lascivas e inimaginabales. De pronto, aparece un televisor con el mismo documental de todos los días acerca del armadillo.

«... (R)ecurre a un interesante artilugio. En vista de que —como hemos dicho— la concha limita su movimiento, una vez que entran en un agujero sin salida, quedan varados. Si tenemos en cuenta lo poderoso de sus garras, ésto hace que sea imposible hacer que se desatore...»

El condenado, poco a poco, empieza a recordar..., temblando ante la inminencia de su castigo cotidiano. No puede remediarlo y se arroja de manera instintiva dentro del pequeño túnel, mientras que el alado verdugo se le aproxima con un palo de escoba en la mano.

"... El truco es el siguiente: se levanta la cola del animal —con sumo cuidado— se le introduce el dedo índice dentro del ano, y una vez que se siente el apretón —lo que significa que las garras se han relajado— se arrastra la presa hacia afuera."

30 abr 2004

AVISO URGENTE

• Hoy por la mañana, a las 11:00 hs., se escaparon los payasos del Circo Atayde. Se suplica a la población en general conservar la calma. El Ejército Mexicano ha sido destacado a diversos puntos de la Ciudad: templos, estadios y centros comerciales; sugerimos a todos mantenerse alejados del operativo.

• Cada hora se emitirá un boletín de prensa informando del desarrollo de los acontecimientos. ¡Estén pendientes!

• Si ven a un payaso, no intenten capturarlo —repetimos: ¡no intenten capturarlo!— los payasos pueden ser chistosos. Repetimos: ¡pueden ser chistosos! Llamen a Locatel o al *911.

• El Fondo de Cultura Económica ha ofrecido publicar una baraja con las fotografías de los prófugos. Estará desponible —a más tardar dentro de cuarenta y ocho horas— en puestos de periódicos y librerías.

• La carpa y demás instalaciones del circo han sido clausuradas, no intenten —repetimos: ¡no intenten!— acercarse.

El circo y sus personajes

¡Erria, Erria, damas y caballeros, niños y niñas! ¡Pasen a ver el circo, pasen a ver a sus personajes! ¡Vean al mismísimo Jesús, llamado el Cristo, clavado en la Cruz y escarnecido, véanlo clamar en vano a su Padre! ¡Sean testigos del juicio de Sócrates y asistan a su agonía luego de beber la cicuta —ustedes no, el filósofo— y llévense de bonito recuerdo un gallo para Esculapio!

¡Por primera y única ocasión asistan a la quema doble de herejes, por un solo boleto miren azorados la incineración de Giordano Bruno y «la pucelle d'Orléans»! ¡Angústiense mientras Jack el Destripador asesina a dos docenas de mujeres y mil curas pederastas son atrapados in flagrante delicto y de todos modos se salen con la suya, lloren con Boabdil lo que no supo defender como hombre, conozcan en vivo a Sadam Hussein disfrazado de Juan Bautista, acompañen a Hércules en sus trabajos, coman con Blanca Nieves la manzana envenenada y despierten al beso del Príncipe Encantado!

¡Como promoción especial se elegirán trece niñas —las más chulas— para que quemen los pies de Cuauhtémoc! ¡Aquellos cuyo boleto coincida con los tres últimos dígitos del melate arrancarán el cuero cabelludo a una tribu Sioux —se los ponemos atados de pies y manos [excepto mujeres y niños].

¡Para la función estelar tenemos los hornos de Hitler, al Papa y Mussolini firmando el Concordato de Letrán, la peste, la guillotina y —en exclusiva— auténticos marines yanquis arrojando chicas vietnamitas embarazadas desde auténticos helicópteros CH-3E —los famosos Jolly Green Giants!

¡Vengan, vengan!¡Se van a divertir como enanos!

29 abr 2004

Alturas

El Tiempo detuvo su fluir en esa carpa que para él era un templo. Ruidos y alientos se convirtieron en sólo un zumbido perpetuo, la atmósfera devino un cuerpo estático y borroso, y aquel aplauso con que lo había recibido el público se petrificó para la Eternidad —casi como él encima del trapecio.

Cuando los zopilotes terminaron de arrancar los últimos pedazos de pellejo seco a los huesos del acróbata, la vida recuperó el ritmo habitual de siempre y dio inicio el intermedio de los payasos.

...

[El hipotexto es, por supuesto, "Ein Trapezkünstler", de Kafka"]

24 abr 2004

Los personajes del circo

El príncipe Stolpestsky recibió por su décimo cumpleaños un circo en miniatura. La carpa, levantada en los jardines de palacio, permitía al niño pasearse a sus anchas alrededor de la pista. Si se exceptúan las gradas, la réplica era exacta y todos los aparatos funcionaban de verdad. Los artistas y operarios eran autómatas hechos con extrema meticulosidad, lo mismo que los animales. ¿La escenografía?, perfecta, instalada sobre un suelo de arcilla muy a propósito.

Asistía a las funciones en calidad de Dios asomándose tras una nube, nunca tenía invitados. Su adolescencia transcurrió estudiando cada detalle de los actos de acrobacia y funambulismo, de las representaciones del destacamento de payasos, del domador de gatos salvajes y de las hermosas amazonas vistiendo tutú... En una ocasión —manipulando no-se-sabe-qué poleas, palancas y resortes— escaparon los elefantes, destrozando una sección completa del parterre al que su madre profesaba gran afición.

Cuando llegó a la mayoría de edad, casaron al príncipe con cierta duquesa austriaca y arrumbaron el circo. Ella fue la mujer más feliz del planeta: su consorte jamás se le negaba, las proporciones del miembro viril eran perfectas; incansable —tanto en el dormitorio como en el salón—, no era celoso y le cumplía hasta el mínimo capricho. A la mujer sólo le molestaba —poquititito— el tic-tac que se escuchaba, poniendo mucha atención, en las madrugadas, poco antes de amanecer.

Talentos

El príncipe ve como se alejan los carromatos. Van todos: Blanca Nieves, con su número de catalepsia en el féretro de cristal; Los Siete Enanos, flamantes en sus trajes nuevos; La bruja Maléfica con su cuervo... En fin, ¡hasta el espejo mágico y el cazador de los corazones de jabalí han firmado contrato!

Sólo él ha sido rechazado, a su famoso beso no le encontraron nada espectacular.

23 abr 2004

Revisión ~Día del libro

El editor, en la nota de rechazo, le explicó que había demasiados personajes.

Tomó el escrito y lo sacudió con fuerza. Todos los personajes que carecían de un soporte firme se precipitaron al vacío.

Se encaminó a la Editorial. De pronto, puso el legajo en el piso y comenzó a brincarle encima. —Por si acaso... —murmuraba, mientras recogía la novela.

Pp. 34 y sigs.

 La trampa está en la página treinta y cuatro. Después, nadie puede dejar el libro.

24 mar 2004

La vaca sagrada

Desde muy niña se había resistido a realizar esfuerzo alguno, pasaba el tiempo tirada junto a la milpa, viendo las nubes. Observaba con envidia a las vacas, que no hacían más que comer y dormir. Eso es lo que quería ser en la vida: ¡Una vaca echada!

El día que cumplió dieciocho años, doña Petra —su madre— siendo medio bruja, le dio unas yerbas. A la mañana siguiente devino vaca. Todos quedaron conformes. Los padres, pensando que habían adquirido un animal más para el rebaño, la muchacha, feliz de haber cumplido sus expectativas en la vida.

Fue a tumbarse a la sombra de un sauce y se puso a rumiar. Siempre había sido una chiquilla consentida y éso no cambió. Sus hermanos le dejaban a diario un par de pacas de alfalfa y un costal repleto de alimento balanceado.

La vida no podía ir mejor para ella hasta que, una tarde, cruzó la besana el toro de don Trinidad. No tuvo fuerzas para correr..., ni ganas

10 mar 2004

Evolución

Ñgogo ha esperado al Sol toda la noche. Se preparó durante años para este momento. Cuando la luminaria surja del horizonte, se erguirá como ninguno de su especie lo ha hecho nunca. A partir de hoy guiará a la tribu y la horda toda le rendirá pleitesía.

Ha tensado los músculos, ha calculado cada movimiento —imagina a todas las mujeres que va a gozar, los exquisitos manjares sobre los que tendrá prioridad. Aspira el céfiro de la aurora que viene mientras su espíritu habita el futuro... Las leyendas cantarán las hazañas de quien venciera para siempre la esclavitud de las cuatro patas.

De reojo observa como, junto a la hoguera, sus congéneres se revuelcan abotagados por la comilona de la noche anterior. Yacen apilados, promiscuos y sin preocupación alguna... Piensa que, de cierta manera, son más felices que él con tantos estúpidos sueños.

Aún no amanece cuando Ñgogo se arrastra hacia el abrigo del fuego. Tratando de no molestar, busca un hueco entre una mujer llena de mugre y un hombre con olor a vómito.

Tal vez mañana...

7 mar 2004

Neutrones

—¡Eeeh! —gritó una vez más —¿Hay alguien allí?

En ese instante, la esquina le devolvió su propia voz, la de unos minutos antes. —Soy yo, un ser humano, ¿alguien me escucha...?

Así había sido la noche anterior y la anterior. Lo mismo que hace un par de años, cuando perdió la esperanza.

Pronto se cumplirían cuatro décadas desde aquella vez en la oscuridad, cuando se despertó único sobreviviente del bombardeo.

—¿Qué fue éso? ¡Mamá! ¡¡Mamacita!! ¿Dónde están todos?

5 mar 2004

La casa por el tejado

El Sultán duda de que este chico triunfe. Piensa que será una lástima verlo decapitado.

—¿Dices que construirás una casa partiendo del tejado? ¡Ea! Mas recuerda el hacha del verdugo.

—Su majestad —respondió el pretendiente— con vuestra venia—. Se inclinó respetuosamente y convocó a su cuadrilla.

Los albañiles fueron traslapando las tejas, uniéndolas entre sí y con la techumbre usando mortero. Continuaron con las vigas de sustentación, las viguetas y los travesaños.

Al día siguiente, y mientras la Princesa asomaba entre las cortinas de Palacio, colocaron con precisión las dalas y las columnas de piedra, a las que adosaron los muros de tabique.

—¡Vaya! —Exclamó el soberano—, avanzas. —Y susurró— he apostado por ti.

Colocaron las ventanas y puertas en los vanos, siguieron con las baldosas, el solar y el relleno, sin descuidar —por supuesto— ni el drenaje ni el resto de los servicios.

Al tercer día, el Sultán convocó a sus súbditos y, mientras se concluían los cimientos, dió la orden al pregonero de leer el bando.

«Yo, padre de mi querido pueblo por la gracia del Profeta, concedo la mano de mi preciado tesoro a este joven que de manera tan brillante ha sabido conquistarla.»

Alrrededor de la ahora famosa casa, cientos de curiosos —deseosos de admirar y tener para contar— se paran de manos.

17 feb 2004

Mt 26:39; Mc 14:32-36; Lc 22:42-44 [El Santo Grial]


Jesús suplicaba al Padre, le pedía fuerza para resistir la prueba. Era terrible sentir, en un solo instante, el peso de todos los pecados del mundo.

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En el año de 1997, en el Monte de Los Olivos, varios trabajadores que apuntalaban una sección del cementerio, descubrieron un antiguo esqueleto: Estaba en posición fetal mas con el cuello torcido, y las cuencas vacías apuntando al cielo. Atorado entre los brazos y el esternón, había un cáliz de oro.