03/04/2009

Fidelidad

Penélope desteje de noche lo que teje de día, mas aquella madrugada sus doncellas descubren la trama. Ella se sabe perdida y sigue destejiendo el sudario, desteje los cortinajes y los tapetes, su guardarropa y el de la corte entera, las paredes de palacio y los jardines, al viejo Laertes y a los pretendientes, se desteje ella misma y toda su generación. Ítaca se disuelve en el Mar Jónico y Odiseo sólo sueña que regresa.