30/12/2010

Indiferencia

Construyó el castillo en el rincón más agreste de los Urales, e hizo que labraran el torreón contra la piedra misma. Invitó a los obreros a una comilona para festejar la conclusión del proyecto, y los envenenó a todos, lo mismo que a los esbirros que trajeron encadenada a su amada.

Le quitó la venda en el centro del redondo salón y le dijo: —Nunca saldrás de aquí, y nunca más incidirá mi figura en tus ojos, pero deambularé siempre por los pasillos que rodean esta cárcel, te he de espiar desde cada visillo, desde cada terraza, en las noches atisbaré tras de cada ventana y tus pasos resonarán a lo ancho de mis vigilias. —Y concluyó —¡no pude poseer tu cuerpo, ahora seré el dueño absoluto de tu mente!

23/12/2010

DESFLORACIÓN LASER


DESFLORACIÓN LASER DE-FI-NI-TI-VA. SIN DOLOR, SIN ARRUGAS, SIN ESTRÍAS; EXCELENTES RESULTADOS EN HÍMENES PERSPICACES, AÚN CON PIERCING O CINTURÓN DE CASTIDAD; ESPECIALISTAS GRADUADOS EN EUROPA; CONFIDENCIALIDAD Y EXCLUSIVIDAD. TAL COMO FUE PUBLICADO EN "LA REVUE DU LA SOCIÉTÉ QUÉBÉCOISE DE SPÉLÉOLOGIE".

09/12/2010

Los tres reyes macabros

 Viene primero Melchor, un esqueleto que apenas se sostiene adherido a la colosal masa de pústulas y cadáver que devino su montura, ese elefante en lentísima descomposición que parece buscar nomás el sitio adecuado para tumbarse por siempre. En el camello, que aparenta ser la más íntegra de las cabalgaduras, viene Gaspar en agonía, sus nalgas al rojo vivo tintineando sobre una joroba llena de ponzoña que se transparenta a la luz de la Estrella de Belén, lo mismo que las entrañas del animal, pletóricas de larvas, espuma microbial e insólitas especies de ácaros. Atrás llega Baltazar, o quizá la momia que una vez fue Baltazar, su bestia es sólo el fantasma helado, imagen que se evanesce, de lo que una vez fue un caballo.

En el pesebre preside un arcángel vuelto piedra, y está José, un montón erecto de mierda en el que sobrevive un par de ojos aterrorizados. Y María tasajeada del cuello al orificio último, frenética en convulsiones, ulula en silencio su desesperanza, incapaz de morir.

Alrededor y hasta donde alcanza la vista, cientos de pastorcillos yacen carbonizados, muchos de ellos aún conscientes y suplicando que se acabe tanta tortura.

El pequeño, envuelto en sangre y placenta, se atiborra con los puños de las carnes del Buey y la Mula, que mugen y relinchan de dolor. De la frente del Niño Dios asoman dos cuernos.

Los Sabios de Oriente se han disuelto antes de entregar los obsequios.

18/11/2010

Otra de Walt Whitman

Eran dos pieles que se arropaban una con la otra, un cuerpo que traspasaba a otro que se dejaba traspasar gemido a gemido. Eran una sola sangre, un sólo corazón..., una sola mente con cuatro hemisferios cerebrales. Eran el mismo anhelo, el mismo sueño..., eran el amor.

Un día se casaron y nunca más fueron nada.

08/11/2010

Semper Fidelis

Cuando intercambiaron los anillos, él prometió que la amaría hasta que la última de las estrellas cayera del firmamento, y ella juró que lo amaría eternamente —y después también.

Ninguno cumplió.

06/11/2010

Amor de a de veras

Se quedó dormida en sus brazos. La amaba con una intensidad de la que nunca se creyó capaz, la adoraba e intentaba complacer hasta el mínimo de sus caprichos... ¡Y confiaba en ella, sin resquicios, sin duda alguna! Se puso la pijama y se acomodó en la hornacina, confía en su amor, le dedica un último pensamiento antes de desconectarse, mañana su esposa estaría puntual con la secuencia de arranque.

04/11/2010

La separación de los cuerpos

Me reclamó lo de la vez aquella que llegué borracho, y sobre la otra, cuando me cachó viéndole las piernas a su sobrina. Yo me quejé de que siempre me estuviera comparando con su primer marido y, sin mediar explicación alguna, empezó a confundir mis mañas con las de él. Yo traté de poner orden a la discusión pero ella estaba en automático, como tarabilla.

Me sacó chingaderas que ni me acordaba yo que había hecho, y también me echó la culpa de cosas de las que su padre era culpable, así como de las majaderías del señor de la ventanilla de pago del impuesto predial. Me regañó porque el maestro de física reprobó a la niña y porque el entrenador de karate es muy salvaje.

Cuando comenzó a protestar porque el presidente estaba regando el tepache y porque Ricky Martin había salido del clóset y de los curas pederastas abrí-la-puerta-del-coche-y-de-una-patada-la-tire-contra-un-camión-materialista-que-pasó-con-exceso-de-velocidad.

18/10/2010

Nahuales

Durante el día, Pachcaxitlán se abarrota de turistas. Los autóctonos, ataviados con sus máscaras, explican a quien quiera gastar algunos dólares, cómo es que cada quien tiene su nahual reflejado en cada uno de esos falsos rostros.La zarigüeya imita a la perfección la doble pelambre de su tótem, el quetzal luce un plumaje igual de colorido, y el jaguar alardea de su animal con cada una de sus rosetas. Los visitantes se van cargados con máscaras en miniatura, idolitos y otras artesanías propias del lugar.

Durante la noche las máscaras se quitan esos cuerpos tan incómodos que yacerán las horas oscuras sin gesto alguno, en blanco. Los nahuales cuentan su dinero, se embriagan, se entretienen en vistosos despliegues sexuales. Quisieran nunca volver a cubrir la faz de sus humanos, mas tienen que comer de algún lado y les gusta darse sus lujos.

13/10/2010

Un prócer

Había sido un gran hombre sólo por esa máscara tras la que se sepultó durante cincuenta años. Hoy yacía en paz consigo mismo.

En el ataúd, su espíritu comenzó a retorcerse de dolor justo en el momento en que le pusieron la máscara mortuoria.

11/10/2010

La máscara nueva del Emperador

 Era invisible, o así fue como se lo hicieron creer los truhanes que se la vendieron. Lo haría el más elocuente de los políticos, además de que lo protegería no sólo del sol y otras inclemencias de la intemperie, sino de cualquier intento de asesinato. Le daría, también, inmunidad absoluta ante el escarnio de sus gobernados.

En el momento de tomar la tribuna, comenzó a titubear, una fuerte insolación le provocó un desmayo, y unos agricultores furiosos lo ultimaron a machetazos.

—¡Le rompieron la máscara horrible en cachitos! —gritó una pequeñita a horcajadas de su padre —¡y además iba encuerado!, ¡y qué chiquito tenía el pizarrín!

08/10/2010

El hombre sin rostro

Colocó sobre el espejo la máscara azteca de imitación que había comprado en el tianguis de la San Felipe. Acaso así tenga el valor de verse a sí mismo por las mañanas.

06/10/2010

Un baile de máscaras

Durante horas, las maquillistas pusieron capa tras capa de arcillas a cual más de exóticas y mezcladas con polvo de oro, el sustrato perfecto para esa máscara de diez mil joyas.

Luego, colocaron una a una cada minúscula gema. Por supuesto, sólo diamantes, esmeraldas, zafiros y rubíes habían sido considerados. Es cierto, el kilataje de algunos de ellos los hacía casi insignificantes, mas los más grandes compensaban con creces los de los otros que, así incluso, destacaban por lo numerosos.

El baile había comenzado un par de horas antes y aun faltaba el vestido. De súbito, se calzó las zapatillas de cristal y se puso de pie. Ya vería si alguien reparaba en que iba desnuda.

05/10/2010

La máscara de hierro

En un calabozo de la Bastilla languidece el hermano de Luis XIV. El rostro artificial no es tan incómodo, la aleación no es tan pesada, y la fina gamuza que lo forra atenúa un poco la angustia. Además, por las noches puede prescindir de ella. Las cenas son siempre opíparas y no le faltan buenos libros. Aun Ana de Austria, su madre, lo visita una vez a la semana y le trae doncellas y música.


En el Louvre, es hora de que el Rey Sol se desvista. A solas se quita las vendas que tantas horas le han comprimido los pechos, y a solas se quita el falso paquete que tiene que soportar entre las ingles... Y piensa, casi todas las noches, que en verdad es ella, es ella la que carga con la máscara de hierro.

04/10/2010

Taps

Con sumo cuidado se despegó de cada milímetro de piel —siempre sangra un poco— hasta que el rostro quedó tieso, extático. Lo arrojó con todo el cuerpo sobre la cama y flotó hacia la percha de donde colgaría el resto de la noche.

03/10/2010

Tloque Nahuaque

La máscara de obsidiana, el manto de piel de coyote, y el penacho de plumas de quetzal, yacen sobre la cama de piedra. Con cuidado, el dios invisible se quita el maquillaje de arcilla, sangre y látex. Otro día con la rutina de siempre y estos aztecas que ya no creen en nada... Sólo lo consuela saber que ya vienen los españoles. Acaso se tome unas vacaciones.

01/10/2010

El Mil Máscaras

Así le dicen, siempre trae once o doce máscaras sobre la cara, atrás, como Jano, carga siempre media docena más. En cada dedo, un anillo de máscara, piercings de máscarita en el ombligo, el glande, en los labios, y a cada lado de la nariz. Cada oreja está cubierta con una máscara en forma de oreja, los glúteos con unas en forma de glúteos —pero con ojos y bigote pintados—, las rodillas con rodillas, los talones con talones, y los pezones con máscaras en forma de pezón.

Un cirujano le colocó máscaras en los pulmones, máscaras sobre las glándulas suprarrenales y una máscara de platino justo encima de la duramadre...

Vaya, ¡máscaras por todos lados! Aunque, para serles franco, les he adornado un poco la historia. En realidad le dicen el "Mil Máscaras" porque es requete-mentiroso, igualito que yo... Sorry.

17/09/2010

A tiempo amar y desatarse a tiempo

Los lunes..., los lunes estaba con ella. La pequeñez de su edad promediaba a la perfección con esa edad madura en que la descubrió. También a la perfección se amaban. Los lunes el tiempo trancurría a la velocidad de la luz, y cada instante contenía todos los instantes de una era geológica.

Los martes regresaba a su esposa, el tiempo se oía transcurrir gota a gota, cada gota aun más eterna que la anterior, más y más aburrida. ¡Y cómo la despreciaba! Ella era la tragedia de su vida, ella era un infierno personal al que los martes estaba condenado.

Los miércoles... ¡Los miércoles! He aquí la desesperanza: los miércoles no aparecen por ningún lado.

08/09/2010

Botánica

Se muere de aburrimiento, aunque sólo es un decir, no se muere. Hace trescientos años que languidece entre esa duermevela que es el vivir tanto tiempo. Pasa temporadas enteras como vegetal, transpirando apenas y en procesos fotosintéticos. Ya ni se acuerda del color verde que, en invierno, su estación más activa, se torna en una pruina grisácea con destellos plateados.

 Eructos, flatulencias y suspiros se prolongan por semanas, la ruta del refrigerador al sofá le toma días. A veces intenta masturbarse, pero termina en un vahído y recuerda que no hay clímax posible, no para él.

 Ayer por fin descubrió que estaba echando raíces, unas muy extrañas, que le brotan de la cabeza, que se dirigen hacia el cielo, como imprecando al Creador, como si quisieran estrangular a tan cruel deidad.

04/09/2010

Juego

Luego de lo que parece una eternidad, sigue sin despuntar vencedor alguno..., ¡y el silencio! Ambos ajedrecistas tienen la mirada fija en el tablero, de pronto, uno pregunta, desconcertado —¿Qué!, ¡me toca?

De la calavera del otro cae la mandíbula que dispersa las piezas, mientras que el resto del esqueleto se derrumba vuelto polvo y añicos.

08/08/2010

La selección de Skriugdlamnisq

Ése fue su primer mundial, la escuadra skriugdlamnsiquí —de allende el Kenacjeristán— empataba con la escuadra de Inglaterra, faltaban dos minutos para que acabara el partido y los bisoños futbolistas anhelaban pasar a octavos de final.

Sbriaujlicr la cambia de juego para Dlanglufriask, que la cede a Mnigriuievimb, que la mete al area chica donde Vstlioenbekj apenas si la toca de regreso para Fkroulpi que se la centra a Hroumirkqsesqwi que se queda tieso frente al portero, imposibilitado de procesar tanto pinche nombre raro....

10/07/2010

Máscara contra cabellera

Hoy, ambos contrincantes han llegado a los límites del ridículo... Esta lucha libre cada vez es más falsa, ¡cualquier pendejada en aras del show! Uno, queriendo someter al enemigo a punta de mascarazo limpio; otro, tratando de hacer tropezar al otro con esa descomunal guedeja. El respetable bosteza.

06/07/2010

La flecha del tiempo

Cada día observaba una arruga más, o una mancha. Arrugas entreveradas unas con otras, unas sobre otras, unas tras otras; igual las manchas.

Hoy vio que había una arruga de menos, ayer le había pasado lo mismo con las manchas. Se sentó sobre el escusado y perdió su rostro entre las manos, —¡Dios! —exclamó—, ¿cuándo..., cuándo acabará?

06/06/2010

El pez mágico

El pescador, a punto de arrojar su presa en la canasta, se sorprendió al escuchar que la trucha le hablaba: —¡No me comas, y te concederé lo que quieras!

El pobre hombre supuso que no tenía nada que perder y le pidió una mesa pletórica de exquisitos manjares. —Sabes, le dijo, hace mucho que no comemos sino chícharos y charales—. Acto seguido, devolvió el animal al agua.

Ya en su casa, encontró lo prometido, y él y su esposa comenzaron a disfrutarlo, mas cuando la señora escuchó el cuento completo, la agarró a toallazos contra el imbécil de su marido. —Le podías haber pedido un castillo..., ¡y sirvientes! —y continuó— ¡regresas con él ahora mismo y le exiges lo que nos corresponde!

—Lindo pez, te suplico, para complacer a mi esposa, que nos des un palacio y muchos sirvientes —dijo tímido y dudoso de que su benefactor acudiera— mi vieja es muy necia y no entiende la fortuna que hemos tenido, no guarda el debido respeto para los seres fantásticos como tú.

De pronto, el pececito le salto enfrente y le preguntó: —¿Eso es lo que quieres?, puedo concedértelo.

—En realidad —recibió como respuesta— lo que quisiera es tener una esposa joven, bien cachonda y que nunca me rezongue, pero... —y masculló entre resignado y crédulo— éso está difícil.., ¿no?

—Sí —le dijo el genio del agua— y concluyó mientras se sumergía de nuevo—, está difícil.

Cuando el cansado esposo regresaba a su cabaña, vio que un rayo caía sobre su mujer. Cuando se repuso del resplandor, vio una bella muchacha que se contononeaba por la vereda y le coqueteaba descaradamente.

11/05/2010

Selenografía

Posee frescas florestas de fragante rocío, estepas de grama en verde, oro y cobre, bosques de leyenda habitados por heroicas fantasías, y océanos vivos en la flor de la Edad. Pero a ratos despierta y se compadece a sí misma, a sus mares de basalto y tubos de lava, al frío regolito y tanto cráter de impacto inmemorial. En otros sueños está hecha con polvo de plata, que desperdiga la misericordia de algún viento cósmico.

Suceso

Hace dos meses, la Luna se cayó del cielo y se hizo añicos. Acabo de ir al sitio del impacto, ya cuando el ejército ha levantado el cerco. No hay mucho que ver, sólo quedan los cachitos más pequeños y mucho polvo, pero pude adquirir un trozo de regular tamaño con uno de los vendedores de baratijas que pululan en el lugar. Lo he comprado como por inercia y quizá fui víctima de la mercadotecnia: no entiendo mucho por qué, si desde aquí abajo parecía de plata, sus restos no son sino de un gris parduzco más bien oscuro, como sucio. En fin...

28/04/2010

Pizpiriteces

Un beso flotaba en plena euforia, había estado perfecto: la humedad exacta, el chasquido apenas necesario, la sincronía total. Fue la red del doctor Morganhaussen la que lo sacó del contexto y lo arrojó en un frasco ecléctico, entre otros besos menos elegantes, eructos, estornudos y metáforas muy poco afortunadas.

17/04/2010

Voyeur

Le gustaba ver a las muchachas cogiendo, y se jactaba de tener siempre el modelo más avanzado de espejo de dos vías. Su perversión era inocente, incluso, gracias a él, atraparon al destripador de Ñaca-Ñaca, cuando lo identificó como el que descuartizó a la Polla.

08/04/2010

Flor de cristal

Sonaron las Doce Campanadas. La misteriosa joven, vuelta un monstruo rabioso —estaba por venirse— se lanzó corriendo en dirección al jardín de Palacio. Al día siguiente los fieles lacayos del Príncipe recorrían la ciudad, con aquel trozo de membrana empapado en formol.

Las hermanastras, tras desgarrarse los genitales con un par de zanahorias, insistieron en ser las dueñas del himen en disputa, mas Cenicienta entró desnuda al recibidor, se sentó en una silla, separó los muslos, y todos supieron quién sería la futura reina.

07/04/2010

Juego de rol

Sí que la había sorprendido. Disfraces perfectos: él, de elegante Nosferatu, ella, de una exquisita y sensual Erszbeth Báthory; medias, tacones, capas... Y los colmillos, de un finísimo metal cerámico.

¡Y ese espejo!, verdadera joya de la tecnología, le había costado un dineral, pero lo valía. No podía dejar de contemplarlo mientras se enfriaba la champaña y su dama se vestía. Con quién-sabe-qué circuitos electrónicos creaba la ilusión de no devolver imagen ninguna, un juguete excepcional.

A media luz, comenz
ó a besarle el cuello, al tiempo que se fantaseaba invisible. De súbito, vio cómo el reflejo de ella lo miraba, con los ojos inyectados y a punto de clavarle los colmillos.

01/04/2010

Fase oral

"Lights are gonna find me
Shining like the sun..." ~ABBA

Habíamos pasado la tarde bailando en una dizque discoteca, "La Pimienta", y luego habíamos estado cantando y bebiendo alrededor del fogón del hotelucho.

Estabo yo perdido de borracho y ella casi tuvo que cargarme hasta la habitación. Y todo estaba bien, amaba a esa mujer y de pronto ni siquiera importó que insistiera en su virginidad, la abracé con fuerza tratando de que el mundo dejara de dar vueltas.

De pronto sentí que me quitaba parte de la ropa y ponía la boca en mi pene, no supe que hacer excepto disfrutar sensaciones y sentimientos. Abrí los ojos sólo por un momento y ella levantó la cabeza, vi su cara de niña traviesa, sus ojos de gata salvaje jugando con su presa, y su boca rebosando de saliva.

Ella prosiguió succionando y lameteando, magreándome y jadeando, hasta que eyaculé y oí como trinar de pájaros, abrí de nuevo los ojos y me deslumbró una luz fortísima: era el paraíso que entraba por la ventana.

Con el correr de los años he llegado a pensar que no fueron sino la vida que comienza al amanecer y el sol de la mañana... Pero no.

25/03/2010

Ella

Le dio un beso con la boca llena... de otros besos.

20/03/2010

Omnipresencia

Dios está en todas partes... Bueno, éso es lo que él se cree. La verdad es que ni siquiera ha podido probar su propia existencia, mucho menos su ubicuidad. Hoy, por ejemplo, estuvo discutiendo con un ateo y terminó defendiendo un agnosticismo más bien discreto, tímido..., insípido.

En la duermevela, acurrucado con sus sábanas, acaricia la entelequia de que hay seres en el Universo hechos a su imagen y semejanza. Y apenas se entrega al sueño aparecen oníricas trimurtis y santísimas trinidades.

Mañana —no puede procrastinarlo un día más—, mañana irá al psiquiatra.

16/03/2010

Su otro yo

Sacudió el libro hasta que todos sus personajes cayeron al piso. De pura rabia comenzó a pisotearlos, sin encontrar al que buscaba, hasta que lo vio cuando trataba de esconderse en un calcetín sucio. El supuesto héroe de la novela: un falso paladín que había engatusado a todos. Lo capturó bajo de un vaso y lo puso en su escritorio. El autor se vio en una versión mejorada de sí mismo, más joven y muy apuesto, sí, pero en el que se distinguían con claridad los entresijos torvos de una personalidad de la que siempre se había avergonzado. Estaba por acabar con la existencia de su tan detestado alter ego cuando de un punto indeterminado del techo surgió un zapato gigantesco que lo apachurró sin piedad.

15/03/2010

Un gato

El gato saltó hacia el abismo, sabiendo que sus nueve vidas estaban intactas y sin usar, y el quid era impresionar a esta gatita sexy.

Se hizo añicos contra las rocas.

—¡Animal tan pendejo! —oyó la voz de Dios mientras moría— ¡te di nueve personalidades!, ¡idiota...!, ¡per-so-na-li-da-des!

10/03/2010

Potenciales evocados

Mire, aquí en las diagramografías se ve muy claro... Ésta, en el segundo..., ¡sí!, y aquí también, en el cuarto y en el quinto... Esto de los egos fundidos —se conoce como el síndrome de Calvin— afecta a uno de cada siete de entre quienes, como usted, señora, son ensamblados con espina de adamantita. No, no es curable, pero se controla a la perfección y las recidivas son benignas... ¡Aquí, en el tercer cerebro!, justo abajo del serpentín, fíjese, en el lóbulo derecho, apenas si se nota sesgado el trazo positrónico...

06/03/2010

Él

Tal vez fue él quien comió de mi sopa o quien puso en orden mis papeles en el escritorio luego de que caí dormido en el sillón. Acaso él me haya puesto la pijama y me haya lavado los dientes... Hasta hace unos instantes abrigaba mis dudas, mas ahora que veo dormir a mi esposa y reconozco en ella la tez propia de sus ansiares satisfechos a plenitud, tengo la certeza: él... estuvo aquí.

17/02/2010

Estampa

Es otro de esos crepúsculos en el Edén: Un amanecer acurrucándose para ir a dormir...

La mancha de ángeles llega a abrevar en el estanque de las sirenas doradas, quienes fingen que se espantan —alguna incluso brinca fuera del agua— y a ratos coquetean divertidas.

A lo lejos, un destello verde que indica la morada de Dios..., o de múltiples dioses, o de un ente que evolucionó hasta la exacerbación, nadie lo sabe a ciencia cierta.

¡Y yo me muero de tedio! —lo que sólo es un decir: de ésta, la otra vida, no hay escapatoria posible. No hay sino esta mezcla de comezón tenaz con insomnio perpetuo y náuseas irresolubles.

Aparecen las primeras estrellas...

14/01/2010

Fábula de los animales, la Filosofía y los artilugios de metal

Zenón, experto cronómetra
dispara una salva y parten
raudos: la liebre, Aquiles
y la tortuga Artagnan

Aquiles desiste pues
el sólo participó
para completar las ocho
sílabas del tercer verso

La liebre se cansa pronto
y la tortuga aún no arranca
mas el reloj del filósofo
sigue corre que te corre

Pasan las horas, también
pasan los días, los años
las eras, el tiempo todo
irremisible transcurre

Hoy yacen —liebre, tortuga
y pupilo de Parménides—
en la fosa colectiva
de la Indiferencia Cósmica

El reloj que tomó el tiempo
reposa en una vitrina
del pabellón principal
del Museo Intergaláctico

Ese sí, bien aceitado
y a punto su mecanismo
sus engranes muy brillantes
y su tintinear exacto

::

La moraleja es sencilla
un poco triste, quizá
y es que las máquinas quedan
aunque la carne se va