28/10/2013

El tiempo pasa

El dinosaurio sigue ahí, en la molicie de la senilidad, con pañal desechable talla extra XXXXXXXXXXG, chocheando y esperando que alguien venga a visitarlo. Su vida es el control remoto de la televisión.

Don Tito se angustia al pensar que, alguna mañana, cuando despierte, el dinosaurio ya no va a estar ahí.

14/10/2013

Balance

Con dificultad se levantó de la silla de ruedas y comenzó a balbucear cariños a los dos bebes junto al abuelo de la banca en el parque, la madre estaba a unos metros, comprando un refresco.

A la más pequeña le clavó en el cuello el estilete que traía disimulado, y antes de que alguien pudiera reaccionar, ahorcó al otro con todas sus fuerzas, que ya eran muy pocas.

Hacía treinta años que no deseaba sino vengarse de este hombre que se había quedado con el amor de su vida, hoy, con nada por lo que seguir viviendo, lo había conseguido.

Los dos ancianos quedaron viéndose las caras: uno con el rostro ajado de terror y sorpresa, el otro con esa sonrisa beatífica en el rostro.

05/10/2013

¡Concedido!

El anciano buscaba en el basurero cuando pateó una botella de la que salió un genio que ofreció cumplirle un deseo.

Lo pensó durante unos segundos y dijo: —Quiero una casa pequeña en un pueblecito tranquilo, donde pase a gusto mis últimos años... —titubeó un instante, y concluyó—, por favor.

El otro lo miró extrañado, mas de inmediato ambos aparecieron en una hermosa cabaña a las afueras de una villa paradisiaca. —Sólo una cosa —preguntó—, ¿por qué no me pediste la juventud?

—¿Crees que eres el primer genio que me otorga un deseo? —contestó el anciano mientras abría la puerta.