28/04/2010

Pizpiriteces

Un beso flotaba en plena euforia, había estado perfecto: la humedad exacta, el chasquido apenas necesario, la sincronía total. Fue la red del doctor Morganhaussen la que lo sacó del contexto y lo arrojó en un frasco ecléctico, entre otros besos menos elegantes, eructos, estornudos y metáforas muy poco afortunadas.

17/04/2010

Voyeur

Le gustaba ver a las muchachas cogiendo, y se jactaba de tener siempre el modelo más avanzado de espejo de dos vías. Su perversión era inocente, incluso, gracias a él, atraparon al destripador de Ñaca-Ñaca, cuando lo identificó como el que descuartizó a la Polla.

08/04/2010

Flor de cristal

Sonaron las Doce Campanadas. La misteriosa joven, vuelta un monstruo rabioso —estaba por venirse— se lanzó corriendo en dirección al jardín de Palacio. Al día siguiente los fieles lacayos del Príncipe recorrían la ciudad, con aquel trozo de membrana empapado en formol.

Las hermanastras, tras desgarrarse los genitales con un par de zanahorias, insistieron en ser las dueñas del himen en disputa, mas Cenicienta entró desnuda al recibidor, se sentó en una silla, separó los muslos, y todos supieron quién sería la futura reina.

07/04/2010

Juego de rol

Sí que la había sorprendido. Disfraces perfectos: él, de elegante Nosferatu, ella, de una exquisita y sensual Erszbeth Báthory; medias, tacones, capas... Y los colmillos, de un finísimo metal cerámico.

¡Y ese espejo!, verdadera joya de la tecnología, le había costado un dineral, pero lo valía. No podía dejar de contemplarlo mientras se enfriaba la champaña y su dama se vestía. Con quién-sabe-qué circuitos electrónicos creaba la ilusión de no devolver imagen ninguna, un juguete excepcional.

A media luz, comenz
ó a besarle el cuello, al tiempo que se fantaseaba invisible. De súbito, vio cómo el reflejo de ella lo miraba, con los ojos inyectados y a punto de clavarle los colmillos.

01/04/2010

Fase oral

"Lights are gonna find me
Shining like the sun..." ~ABBA

Habíamos pasado la tarde bailando en una dizque discoteca, "La Pimienta", y luego habíamos estado cantando y bebiendo alrededor del fogón del hotelucho.

Estabo yo perdido de borracho y ella casi tuvo que cargarme hasta la habitación. Y todo estaba bien, amaba a esa mujer y de pronto ni siquiera importó que insistiera en su virginidad, la abracé con fuerza tratando de que el mundo dejara de dar vueltas.

De pronto sentí que me quitaba parte de la ropa y ponía la boca en mi pene, no supe que hacer excepto disfrutar sensaciones y sentimientos. Abrí los ojos sólo por un momento y ella levantó la cabeza, vi su cara de niña traviesa, sus ojos de gata salvaje jugando con su presa, y su boca rebosando de saliva.

Ella prosiguió succionando y lameteando, magreándome y jadeando, hasta que eyaculé y oí como trinar de pájaros, abrí de nuevo los ojos y me deslumbró una luz fortísima: era el paraíso que entraba por la ventana.

Con el correr de los años he llegado a pensar que no fueron sino la vida que comienza al amanecer y el sol de la mañana... Pero no.