20/12/2012

Grilletes

En Kandor habitaban los miembros del Concilio que sobrevivieran a la explosión, había una representación holográfica del sol muerto —Rao—, teatros, templos..., muestras de miles de años de arquitectura en Krypton —gran parte de los edificios construidos con auténtica piedra de estrella—. Para Supermán era un dulce nexo con su pasado.

Kandor estaba en su corazón, junto a los diminutos habitantes de la ciudad. Se la había arrebatado a Brainiac y alguna vez pensó en sacarla de esa urna de cristal, pero ahora se sentía como encerrado en ella, con todos los demás.

El transmisor detonó el holocausto nuclear en el Polo Norte, Clark Kent se asomó a Metrópolis desde su ventana. Pocos minutos después llegó Luisa con la noticia: enormes témpanos se están desprendiendo del hielo perpetuo, ¡hay que encontrar a Supermán!

—Supermán... —repitió Clark—, sí, hay que encontrarlo.

19/12/2012

La Ciudad de Guadalupe

¡Otra vez doce de diciembre! Y otra vez la cadena de almas aplastadas por el peso de la ciudad, como huevecillos de mariposa abortados en agua de albañal. Están las niñas, terceras y cuartas apuestas por varoncito, ¡ni modo!, que se ganen la vida como puedan, aquí pagan bien, en Cantera, justo atrás de la Iglesia del Pocito, dizque las van a venir a ver, no es cierto, nadie visita a las putas. Y los perros —el atrio de la Basílica abarrotado de perros atragantándose con tanta porquería antes de que los barrenderos se alcen con ella— que seguirán rondando en espera de sus amos, que si les alcanzó para traérselos ya no tienen un quinto para llevárselos de vuelta. Está también Margarito, que terminó en la Cruz Roja para que le amputaran ambas piernas, y que luego lo botó una ambulancia en el Bosque de Chapultepec... Y muchos más, borrachos, pachecos o pobrecitos a los que la Virgencita no les hizo el milagro y ya no tienen ni un petate donde caerse muertos.

Yo que nomás observo cómo son las cosas entiendo bien la lección, una lección de astronomía: los peregrinos —millón, millón y medio— que se van a su pueblos son como cometas que regresan cada año al mismo punto de la órbita de la Tierra; los que se quedan —Jacaranda, Yessenia, Zoila, Juana Carbajal, Lupe Wences, la otra Juana..., el Grullo, la Merci, el Jierros..., Margarito, Chuy, Moy, el Güero, don Nico—... son como fragmentos de planeta que captura ese agujero negro que es la Ciudad, de cuya fuerza de atracción nadie se escapa.

15/12/2012

La ciudad amurallada

Viven adheridos a las murallas de la Ciudad, sobreviviendo apenas con los desechos y las aguas negras. Los ricos los toleran pues de entre ellos escogen sus prostitutas y sus sirvientes ínfimos. Los ricos salen de la Ciudad cuando quieren, se van a las montañas o al mar, o visitan otras ciudades igual de prósperas. Los miserables viven afuera de la ciudad, pero no pueden ir a ningún lado.

09/12/2012

La Ciudad de Dios

Por fin se acabó el mundo ése del que siempre se había arrepentido. En el Cielo encerró hasta la última de las almas junto con los ángeles y los gigantes. Ahora lo adorarían aunque tuviera que torturarlos.

Por calles y túneles de diamante vagan todos esos desgraciados, encerrados para siempre, condenados a hartarse de asco de la Presencia Divina... Hay rumores, y se les ve torcer la mirada tras cada recoveco, entre cada fisura y golpe de sombra. Dicen que cada día son más los que huyen, los que se escapan. Dicen que a veces está en un lugar y luego en otro, y cada vez son mas los desesperanzados —ávidos de precipitarse en él, de acabar de una vez— que buscan el Abismo.

08/12/2012

El planeta encerrado

Han terminado de nivelar el Himalaya. También finalizaron el sistema de placas artificiales sobre lo que quedaba de los océanos glaciales, y se enviaron al crematorio los últimos animales de las ahora obsoletas reservas de la biosfera.

En los próximos meses se habrá concluido la red de condominios subterráneos, y con los aeróstatos aristocráticos encapotando los cielos, la ciudad quedará completa.

06/11/2012

Cuento de horror

Son dos enamorados espectrales que se dan cita en mis pesadillas. Trato de cerrar los ojos pero, como dije, se aman en mis pesadillas.

28/10/2012

Hallazgo

En una cumbre sin nombre, en el lado oscuro de la Luna, encontraron los restos petrificados de una estructura de madera junto a millares de osamentas antiguas, ocho de ellas humanas. Se ha sugerido llamarla Ararat.

01/10/2012

El extranjero


En una servilleta seguía con su lista: «...La peste, La caída, Calígula, El malentendido, Los justos, Los posesos, El mito de Sísifo, Bodas, El hombre rebelde...»

—Mmmh —dijo la esposa que se le acercó por detrás—, mucho Camus, como para estar leyendo un buen rato.

—No, no —le explicó el marido, mientras le tomaba la mano—, como nombres para ponerle ahora que estrenemos la cantina, ¿no?

30/09/2012

PERICOPE·ADULTERAE

Andaba Jesús amonestando a los lapidadores cuando en lo de la primera piedra lo aplastó un meteorito.

Ciego de ira

Cuando le volvió a crecer la melena, Sansón anduvo un tiempo indeciso entre derribar las columnas del Templo o darle una madriza a Dalila, nomás que no encontró su quijada de burro.

29/09/2012

Pétalos

 Me quiere, no me quiere, ¡ups!, ¿o es «la quiero...»?

28/09/2012

Ex

Yace arrumbado en un catre chueco en su cuchitril, ya no se lava la boca y trae la misma ropa de siempre, no le importa que se le suban las hormigas y no sabe que le cortaron la luz. Ahora entiende que ella no es digna de él, mas no consigue desenamorarse. Cuando se masturba ya no piensa en ella, el resto del tiempo, sí.

19/09/2012

IN·MEMORIAN·MCMLXXXV


Lo encontraron años después, cuando limpiaron los últimos escombros para contruir la plaza comercial. Pudo salvarse, no le cayeron encima sino unas pocas tablas con yeso, lo que le falló fue la brújula moral, creyó que la luz era el cielo pero no, escarbó hacia el infierno.

13/09/2012

Sarcasmo

 —¡Ah...! —dijo Zenaxis ante la mirada inquisitiva de su pequeño—, éste es un libro muy antiguo, del Siglo XXI.

—¿Y por qué no trae nada escrito...?, todas las hojas están en blanco.

—Pues bien —dijo el padre—, es un libro conmemorativo, de cuando se inauguró el Museo de los Libros. El Comité encargó un tomo que relatara todo el bien que había hecho la Iglesia católica, fue poco tiempo después de que los Científicos derrocaran al Papa Loco.

12/09/2012

Fluctuación cósmica

Solo en su Universo, Dios termina de leer todos los libros que se han escrito. Luego de cerrar los ojos por un instante, abre de nuevo la última página del último libro y comienza a borrar las letras una por una. De pronto recuerda el poema de Omar Khayyám y se pone a llorar.

10/09/2012

El libro antiguo del Emperador


Yacía en un exhibidor de guadamecí brocado en el Salón del Trono. En un día de visitas una niña gritó: —¡Ese libro no tiene nada, todas sus páginas están vacías! —, la madre aterrorizada volteó a ver a Su Majestad. El soberano les guiñó el ojo y siguió conversando, desnudo, con sus ministros.

19/08/2012

Instante

Hoy pasó el vendedor de globos. Cerré los ojos e imaginé que los mirabas con los tuyos tan brillantes y que tu manita se aferraba emocionada a la mía. Supongo que el globero ya no es el de antes, yo tampoco —tú me cambiaste—, tú sí eres el mismo..., es sólo que creciste. Mañana comienzas la secundaria.

13/08/2012

LEX·ORANDI


Posturas

Se quedó sin ni dónde caerse muerto, y de esta suerte trató de vivir de rodillas. Mas no aguantó mucho rato, así que mejor se murió de pie.

05/08/2012

Chismes


Ni muerta dejan de hablar de ella, y ella se revuelca en su tumba... con los de las otras tumbas.

22/07/2012

Dos osos

Quien sabe cómo, el cachorrito de oso pardo se encontró en el agua y la corriente lo arrojaba más y más mar adentro. De pronto vio una masa blanca que flotaba cerca de él. —¡Un iceberg! —exclamó— ¡me salvé, me salvé!

No era un iceberg y ésas fueron sus últimas palabras, era un oso polar hambriento.

Dedicada, con afecto, a Elisa de Armas · 
Dos náufragos, dos osos, dos dedicatorias. Estamos a mano.

14/07/2012

Wondertime

 Charles Lutwidge Dodgson se disfrazó de conejo y pasó corriendo frente a las niñas junto al arroyo, se detuvo, hizo un guiño a su reloj, tartamudeó que iba muy retrasado y se apuró en dirección al agujero.

—¡Pinche cleriguillo! —exclamó Alicia—, ¡qué no se cansa!, ¿o de veras cree que me voy a tragar el cuento?

13/07/2012

Libertinaje y escándalo

Nunca se le dio la autobiografía, ni supo cómo imbricar su vida privada con la de sus personajes, ¡ah!, pero tenía que estar presente en su obra cumbre, en ésa con la que pasaría a la posteridad. Donde don Juan escucha pasar a las máscaras y a los estudiantes y vocifera: —¡Cuál gritan esos malditos! —Ahí va él, el autor, entre los hachones y las músicas. Zorrilla es uno de los malditos.

12/07/2012

Ligera de equipaje

Desde que era pequeña mostró esas tendencias, siempre se negó a usar gorra, aun bajo el sol más ardiente. Al poco tiempo usó zapatos por última vez y  no salía a la calle sino descalza y en ropa interior. Cualquier tipo de joyería, adorno corporal o accesorio le repugnaba .  A los quince años se escapó a una colonia nudista donde causó cierto escándalo al depilarse por completo —cabellera y vello púbico incluso— y por extirparse todas sus pestañas y hasta la última de las uñas.  A diario dedicaba un par de horas a tallarse con estropajo y piedra pómez.

La vi hace un par de días, era un cuerpo cubierto por sólo una marcada masa de músculo de entre cuyas estrías —aquí y allá— escurrían minúsculas gotas de sangre.  Iba a dirigirle la palabra, mas se sacó el corazón de entre el pericardio fibroso y lo miró con apuro para acto seguido regresarlo —coronarias y venas también— a su lugar.  Supuse que iba con retraso y dejé que se fuera.

30/06/2012

La rana, la mantequilla y el deber cumplido

Cierta tarde, al ocaso, persiguiendo un chapulín, la rana cayó en una cubeta llena con leche hasta la mitad. Pensó en dejar de moverse pero, como había leído la fábula de Esopo, empezó a patalear para convertir la leche en mantequilla, y pataleó toda la noche.

En el fresco de la mañana, parecía que estaba a punto de escapar, unos minutos más de furiosas patadas y tendría una superficie sólida desde donde saltar a la libertad.

De pronto, el Sol asomó tras la copa de un árbol, y casi de inmediato la temperatura comenzó a subir. La mantequilla se derritió y la rana —exhausta— se hundió, cuando sólo le quedaba fuera la cabeza, se le vio sonreír: había hecho todo lo que de ella dependía para salvarse.

· Moraleja · Mañana, querido Pueblo de México, ¿estaremos dispuestos a hacer todo cuanto de nosotros dependa para que no regrese el PRI?

25/06/2012

Dos náufragos

Cuando el náufrago alcanzó la isla, yo también estaba exhausto. Cuál fue nuestra sorpresa al encontrar la isla ya ocupada. Las largas blancas barbas y la melena de igual color daban fe de prioridad, así que tuve que poner a mi personaje a nadar de nuevo.

¡Caray! Ésto de la crisis laboral se pone cada vez más cabrón.

Dedicada, con afecto, a Elisa de Armas ·

06/06/2012

Esperanza

Es el espejismo de la Bahía Dorada la que impulsa sus velas, aquella deliciosa bailarina con el vientre desnudo y un tarro helado de cerveza de Byblos. Mas el camello no resiste más y la tormenta de arena termina al fin por derribarlos a ambos, ahora no le queda más que soñar con que ha llegado náufrago a una isla desierta y que pronto vendrá un navío sirio a rescatarlo.

30/05/2012

Puntería

Le dijo que el día de mañana lo abandonaba por otro y la punta de esa fecha le traspasó el corazón.

04/05/2012

El coleccionista

Su famosa colección de caracolas estaba incompleta. Hoy se retira, la ha encontrado y ha pagado por ella lo que por todas las demás juntas. En aquella escucha el canto de las sirenas que hizo añicos la nave de Ulises, en otra escucha el mar asustado durante la explosión de Krakatoa; aquí están las batallas de Salamina, la de Trafalgar y el incidente del Golfo de Tonkin; allá el silbar del torpedo que hundió el Faja de Oro, acullá los barritos de angustia de las hordas de dinosaurios que arrastra un tsunami cretácico...

Pero en ésta, ésta por la que trabajo su vida entera, por la que fue a todas partes y se alejó del mundo, en ésta sólo se escucha el silencio.

02/05/2012

Tres sentidos

Todas las mañanas arrastran su silla de ruedas hasta la terraza frente a la playa y sueltan a Caracola, su vieja yegua, a que lo acompañe jugando con el mar a que nomás moja en él sus cascos, la cola a veces. Y oye todo, los esplashes del animal —sus bufidos y relinchos—, los gorjeos de tanto pájaro enjaulado, las imprecaciones que graznan las gaviotas unas contra otras, los arrúos de sus propias tripas, los gañidos de una perra pariendo bajo el muelle de tablas podridas, la espuma en la cresta de las olas. Lo oye todo pero no escucha nada, esta muerto de la cintura para abajo y del corazón al espíritu..., y su cuerpo guarda silencio.

01/05/2012

Crepúsculos


Al amanecer y cuando cae la noche corre hacia el peñasco con su caracola y oye cantos de sirenas y música cósmica, a veces los dioses le platican de sus cuitas. Es una caracola mágica, ahí está el mar, ella es sorda y el silencio es oro.

23/04/2012

Tiempos modernos


Tiro su iPad al suelo —tenía ahí setecientos e-books— y lo pisoteó hasta que quedó hecho añicos; agarró su Amazon Kindle y lo estrelló contra la pared; luego la emprendió a machetazos contra la lapitopi y defenestró su PC.

Entró a su biblioteca y respiró aliviado, quince mil libros lo contemplaban. Con afecto, empezó a recorrer los estantes, apenas tocando los lomos con la yema de los dedos. Nunca supo del terremoto, quedó sepultado bajo treinta toneladas de escombros, finas maderas y papel de primera.

04/04/2012

Transfiguración

Me desvelé trabajando, así que cerré las cortinas de mi cuarto, apagué el celular y me quedé dormido. De pronto sentí que mi universo se conmocionaba todo, me puse de rodillas sobre la cama y exclamé: «Virgencita, Virgencita de Guadalupe...» De pronto —ya medio desencamorrado— recordé que soy ateo y comencé a darme de topes contra la cabecera... Pinche temblor.

27/02/2012

Provincias

En 2012 la gente comenzó a emigrar en masa a Querétaro. Lo que no había sido sino una colonización más bien pasiva, se convirtió en huida desesperada. Pero sólo por unos meses: en junio de ese año comenzaron a caer los pájaros del cielo, a morir desangrados los perros y los vagabundos, y a morir los niños en los patios de las escuelas.

Los pocos sobrevivientes fueron los que alcanzaron a recurrir a tanques de oxígeno o desarrollaron una cierta resistencia. Lo dantesco del espectáculo se vio en las cadenas noticiosas internacionales, las salidas de la ciudad se atiborraron y casi nadie pudo escapar, muchos llegaron arrastrándose hasta las casetas de cobro, solo para dejar expuestos sus pellejos exánimes sin que hubiera quien les diera sepultura, o de perdida los metiera en una bolsa de plástico.

En mayo de 2019 empezaron a llegar miles de colonos provenientes de Querétaro, la ciudad estaba infestada de ratas y coyotes y sus pocos habitantes estaban armados y ostentaban la violencia a flor de piel, lo mismo que esos ojos inyectados de rojo. Sin embargo, estos queretanos venían dispuestos a todo, su ciudad había comenzado a colapsarse.

05/02/2012

Taxonomía

Lord Dimplefield, el gran explorador británico, honraba a las mujeres de su vida en la flora y fauna que descubría: había una Elvira antiquus, una Heliconius adela e incluso una Vanessa vanessa —entre los lepidópteros. Bautizó también orquídeas como la Australorchis nurii, y existe un lirio cuyo nombre científico es Ariadne auratum.

Cuando sentó cabeza se dedicó a organizar sus colecciones, a escribir una buena cantidad de tratados y se casó —¡escándalo en la Real Sociedad!— con aquella mesonerita que le cautivara el corazón en Dover.

Todo iba bien, pero a las pocas semanas de vida conyugal Lady Dimplefield comenzó a quejarse de que ella, su esposa, no estaba inmortalizada en planta o insecto alguno. Ante la insistencia —a sus años y de mala gana— el naturalista emprendió una última expedición, en busca de algún espécimen exótico digno de su mujer.

Nunca se supo más de él, hay colegas suyos que lo vieron entre las garras de un gigantesco averangutang en dirección a la cumbre de un volcán en erupción, otros juran que un extinto plesiosaurio de río lo jaló hacia el fondo de una insondable turbulencia. Y hay quien dice que se perdió tras la pista de Sien-kiang, Didanwi, Uruéntzari y otras paradisiacas nativas.

15/01/2012

El crepúsculo de los juguetes

“Tengo que decirte…” No, no… Puede esperar. Duerme; que te arrullen tus muñecas. Habrá tiempo. Te explicaré todo en detalle…déjame un poco más la ilusión de que el tiempo no pasó, que no me hice vieja y no creciste. Un mes, quizás un par de semanas, hasta que la flor roja nazca de entre tus sábanas.