30/06/2002

Años de lluvia

El diluvio duraba ya cuarenta años, no obstante, Noé aún tenía esperanza. El nivel del agua no había hecho más que ascender: hacía más de treinta años que las cumbres nevadas quedaran en el fondo del mar... Y la monotonía... El horizonte siempre el mismo... Los mataba el fastidio.

Aquella mañana nadie creyó lo que apenas se vislumbraba a lo lejos. Sem, Cam y Jafet intentaban describir a su anciano padre lo que parecía ser una gigantesca masa de roca sólida, a la que se acercaban muy poco a poco. El patriarca se preguntó si la ordalía habría llegado a su fin, mas la cantidad de agua en el planeta —de manera casi imperceptible— seguía aumentando.

Cuando el descomunal objeto estuvo lo bastante cerca, Noé se desplomó muerto y sin fé sobre cubierta. Incapaz de asimilar la escena de la Luna flotando en el Océano.

Gn 5:21-27

 Los dos ancianos pasean cogidos del brazo. Acaban de regresar de la Mesopotamia, donde briagos y en cueros estuvieron persiguiendo a las vírgenes del templo. No alcanzaron a ninguna, y ninguno quiere hablar de cómo se burlaban de ellos con exagerados gestos de asco. Matusalén y Yahvé encuentran un roble frondoso y se arropan entre la hojarasca a dormir la borrachera.

25/06/2002

Gn 19:30-38 y 26

Llovía fuego y azufre cuando la mujer de Lot miró hacia la ciudad, mas no le sucedió nada. Fue tiempo después, regresando a la cueva tras acarrear agua, que ve a Lot borracho fornicando con sus dos hijas. No es que se convirtiera en estatua de sal, es que lloró demasiado y el aire —en los días que siguieron a la destrucción de Sodoma y Gomorra— estaba en el seco absoluto.

Dios en la Tierra

Dios camina de nuevo sobre la Tierra. Los primeros en percatarse de ello son los científicos de la Universidad de Princeton cuando constatan que las fuerzas electromagnéticas —la débil y la fuerte— se comportan en forma caprichosa. El público en general se entera de la noticia unas horas después de que el Papa, los Cardenales y otros importantes funcionarios de la Iglesia, son capturados por fuerzas al mando del Arcángel Miguel.

24/06/2002

Esas puertas de la percepción

[Léase susurrando... lentamente.] Al retirársele la venda, éste será el primer ser humano en poseer Optimización Ocular Totipotente®, el desarrollo biónico con el que alcanzará una agudeza visual casi imposible de concebir. Las especulaciones de los expertos van desde la virtud de ver inusitadamente lejos o cerca, hasta la de percibir porciones del espectro invisible, más allá —en ambos sentidos— del ultravioleta o el infrarrojo. Se debate sobre cromodinámica, discriminación tonal, sueños lúcidos, sinestesia... Se postula este avance científico como el salto cualitativo del semisueño que la humanidad vive la mayor parte del tiempo, al de la vigilia más alerta jamás imaginada.

[Levante un poco la voz, conteniéndose apenas... Acelere conforme termina el párrafo.] Mil millones de televidentes observan como los especialistas remueven, con extremo cuidado y en la penumbra, los últimos trozos de lienzo que cubren al sujeto. Mientras la luz aumenta poco a poco, se esperan las primeras descripciones de 'los ojos futuros'.

[Léase a gritos y a toda velocidad, pierda el aliento. Señoras y señores optativos.] ¡De pronto y sin que la sala termine de iluminarse, una escalofriante andanada de alaridos de pánico sale de la garganta del individuo que convulsiona...! ¡Enloquecido, tuerce los ojos de un lado a otro...! ¡¡Ya sólo queda un cadáver cubierto de sangre y contenido gástrico, un improbable rictus y las macabras cuencas vacías por donde huyó —a-te-rro-ri-za-da— una vida!!

21/06/2002

La flauta de Hamelin

La caverna se abrió ante el flautista y, a su vez —a unos cuantos pasos de la entrada— apareció el abismal despeñadero. Cuando la última de las ratas se hubo precipitado al vacío, el artista exigió el pago convenido. De los notables de Hamelin sólo obtuvo como respuesta amenazas y carcajadas. Iracundo, regresó a la claraboya de la gruta e interpretó una nueva melodía. De la sima insondable comenzaron a salir increíbles bestias que asolaron la comarca: trasgos, dragones, vampiros y todo tipo de alimañas. El músico continuó tocando en un rapto frenético que se esparció por toda Europa, mientras que de la cueva emergía una gigantesca mole de mucílago corrosivo que en pocas horas disolvió totalmente el planeta. A la mañana siguiente palpitaba un agujero negro en donde antes estuvo la Tierra, y hacia él comenzaron a caer el Sol, los mundos y las estrellas. En un lapso de cinco días, la espiral de la Vía Láctea se distorsionó por completo, sumiéndose en el enorme vórtice... Le siguieron todas las otras galaxias, siempre al compás de la canción de la flauta. Unas semanas después el Universo entero se colapsó. El instrumento y su tocador también desaparecieron, aunque atrás quedaron unas cuantas notas musicales dispersas en el éter.

17/06/2002

skelter(s.) 1|Máquina del tiempo.

El año de 2104 más de seis mil millones de terrícolas se inscribieron en el programa Salto al Futuro, Zancadas de Gigante. Los pocos que quedaron destruyeron los skelters y con el paso de los siglos el planeta volvió a poblarse hasta el límite. La humanidad olvidó que alguna vez se pudo viajar al futuro.

Pero los Divinos de la Orden del Temple conservaron el recuerdo. Durante un milenio se prepararon para el año de 3104, transmitiendo de generación en generación el miedo a la terrible invasión que llegaría de la nada.

Cuando en el día señalado comenzaron a aparecer los viajeros temporales se desató la más terrible de las carnicerías que registra la historia. A lo largo y ancho de todos los continentes, seis mil millones de seres humanos sin armas y cargados de ilusiones, fueron masacrados sin misericordia... instantes después de haber arribado a la utopía prometida por los científicos del Siglo XXII.

16/06/2002

Par de pasos

Camina a solas por las calles obscuras... De pronto, oye pasos detrás de él. Disminuye la marcha aunque conserva las manos dentro de los bolsillos del abrigo. Se convence de que es su imaginación —una vez más— y continúa el paseo nocturno. De nuevo siente que alguien lo sigue, o así quiere creerlo. Ahora se detiene y voltea la cabeza. Durante algunos minutos escudriña cada sombra, cada débil reflejo de luz.

Noche tras noche se repite la cruel angustia de desear no ser el único, y se pregunta si siempre conservará la esperanza o, cuando menos, la razón. Han pasado trece años desde que la bomba de virus acabó con todos y sigue sufriendo la culpa de haber sobrevivido. ¿Dejará alguna vez de recorrer las ciudades en busca de otro afortunado?

¡De pronto, escucha que alguien camina a la vuelta de la esquina...! Muy lentamente, saca las manos de los bolsillos.

13/06/2002

Nueve cuentos del ombligo y una historia


1. Omphalos


En el centro del Universo existe un punto conocido como el "Ombligo de Dios". Hace quince mil millones de años, cuando comenzó el Big-Bang, unas cuantas partículas fundamentales comenzaron a gravitar alrededor de esta especie de súper agujero negro y, conforme pasaron los eones, la cantidad de materia en las inmediaciones de este vórtice aumentó considerablemente, sumiéndose poco a poco en él. Se calcula que dentro de otros quince mil millones de años, toda la masa y toda la energía del Cosmos se habrán concentrado allí, sólo para desaparecer en el caos.

Se le conoce como el "Ombligo de Dios", pero Dios mismo es totalmente ajeno a este fenómeno y pasa el tiempo muerto de terror, agarrado con desesperación a los límites del firmamento, incapaz de contrarrestar las poderosas fuerzas de succión que lo atraen, junto con la Creación toda, hacia el destino final de todas las cosas.


2. Teibldanz

Le dijeron que aquella chamaca echaba lumbre, y fue a comprobarlo por sí mismo. En el Criterium ocupó la mesa más cercana al tablado. El striptís empezó de la manera más corriente posible, pero poco a poco y al compás de la música de bongós, de la vieja esa comenzaron a emanar los efluvios sensuales más húmedos que el cliente este hubiera sentido. Comenzaron los aullidos, las erecciones descomunales y los golpes en la mesa, mientras que nuestro personaje se precipitaba sobre la cabaretera que ahora, completamente desnuda, se arrodillaba con el cuerpo atléticamente arqueado hacia atrás. En el clímax del espectáculo, el vientre de la mujer quedó a unos cuantos centímetros del excitado caballero, entonces, sin previo aviso, todos los presentes, excepto él, se alejaron corriendo. Directamente del ombligo de ella brotó una gigantesca llamarada que lo mató de manera instantánea.

Aún sonaban los bravos y los aplausos cuando los mozos barrían los restos calcinados del güey ese. Luego que el olor a carne quemada comenzara a disiparse con los potentes ventiladores, los parroquianos de siempre comenzaron a discutir la lista de invitados p'al día siguiente.


3. Polvo blanco

Luigi Candiani di Salaccere, tenía un vicio extraño. Aspirar cocaína del ombligo de una doncella. Al ser capturado, trató inútilmente de adivinar quien era el traidor. Nunca sospechó de la núbil Ana Grimaldi, con quien se entretenía cuando llegó la policía.

Es que la chiquilla era vanidosa, el médico le advirtió que de continuar con esas prácticas, acabaría con un ombligo gigantesco, carcomido y con escamas.

Aún así, siempre recordaría con un cariño especial a aquel mafioso que la había iniciado en el uso del placer, pero de ahí en adelante se buscó amantes con perversiones menos sofisticadas.


4. Ideé Fixe

Aquella bailarina ventrista le estaba sorbiendo el seso. ¡Haría cualquier cosa por ese ombligo! Mataría a quien fuera con que la hermosa mujer apenas se lo insinuara. Era el cliente más leal del lupanar en el que todas las noches se presentaba su ídolo. Ésa era su vida, el resto de su mundo se había ido al carajo.

Pasó un año cuando creyó descubrir, entre el cadencioso movimiento del abdomen desnudo de su ídolo, una pequeña e insignificante estría. Y ésta devino una nueva obsesión para él, que no opacó a la original sino que se sumó a ella con un asfixiante efecto multiplicador.

La policía lo encontró con las ropas ensangrentadas y el frasco con formol entre sus manos. Se necesitó una terrible golpiza para poder acallar sus estrambóticas carcajadas.

Uno de los detectives puso particular atención al contenido del frasco y desde entonces vive obsesionado con lo que vio. Jura que el ombligo extirpado se mece rítmicamente dentro del turbio líquido, y que si se le observa con atención se descubre un ojo que mira fijamente a su vez, en busca de otra víctima.


5. En la Capilla Sixtina

Camina unos pasos más y, arrobado, dirige la vista al cenit. Cae de espaldas en éxtasis sublime. Justo entre la Creación de Eva y la Separación de las Aguas y la Tierra, contempla la visión que lo trajo a Roma: La Creación del Hombre a Imagen y Semejanza de Dios. Su corazón palpita rápidamente y de sus ojos brotan emocionadas lágrimas. De súbito, un escalofrío lo deja tieso.
Con dificultad se incorpora sin quitar la vista de la escena pintada por Miguel Ángel. Veinte años de escuela religiosa, su grado numerario del Opus Dei, el crucifijo que le cuelga del cuello y la última bendición maternal, pierden —en ese instante— todo significado. Adán, reclinado en la roca verdiazul y con el dedo rozando el dedo de Yahvé que se aleja, ostenta en primer plano, el primer ombligo.

Se requiere de la fuerza de cuatro guardias suizos para arrastrar afuera al miserable aquel, quien entre desquiciados alaridos y carcajadas, trata de explicar que la composición entera debe entenderse al revés: es el dedo de Dios que se dirige hacia el ombligo de su creatura y Buonarrotti ha captado el momento exacto en que van a comenzar las cosquillas.


6. El Tercer Ojo

Es cierto que gracias a las técnicas quirúrgicas modernas, el procedimiento sería viable. Sin embargo, no era menos importante el cambio de punto de vista. Durante siglos, los monjes en el Potala se habían concentrado en la glándula pineal y en un punto situado a la mitad de la frente.
Ahora, esta reencarnación del Dalai Lama sería el Sagrado Depositario del Mítico Tercer Ojo. ¡Cuántos misterios por fin resueltos!, ¡¡cuántas verdades emanando del Tíbet para el mundo!! El Imperio de la Paz se aproximaba inminente.

El Cirujuano en Jefe esperó a que hiciera efecto la anestesia y, con suma destreza, aplicó el bisturí láser al Venerable Ombligo.


7. Retiro

Regresé a mi hogar tan deprimido, que el único lugar que satisfizo la necesidad de aislarme del mundo fue el ombligo de mi esposa. Cuando salí más tarde esa misma noche, ella dormía, asombrado comprendí que no se había percatado de que ingresé al orificio. Esperé a la mañana y le expliqué que llegué tarde y no quise interrumpir su sueño. Desde aquella ocasión, cuando me abruman demasiado los problemas, busco el santuario que, inadvertidamente, ofrece mi amada. Sobra decir, que nunca se ha enterado de nada.

Las entradas y salidas se han vuelto cada vez más frecuentes hasta que, prácticamente, todo el tiempo que ella duerme o está distraída, lo paso en el acogedor ombligo.

Recuerdo aquella ocasión en que, luego de dos horas de estar refugiado, sentí que mi cónyuge se contorsionaba espasmódica y brutalmente. Por los estentóreos gemidos que escuché, supe que mi mujer y un desconocido copulaban frenéticamente. Al principio me enfurecí indignado, pero luego reflexioné sobre las desventajas que tendría si se descubriera el escondite; últimamente sólo así he podido lidiar con la angustia cotidiana.

Desde entonces, siempre que estoy presente en ese acto de amor ajeno, me masturbo... En más de una ocasión, los tres hemos conseguido el orgasmo simultáneo, aunque no siempre hemos sido los mismos tres.


8. Strappado

En presencia del inquisidor y del señor obispo, los alguaciles le engancharon cuatro argollas de hierro a los bordes del ombligo y con ellos la suspendieron de una garrucha. Lentamente, la elevaron cinco pies de altura. La desgraciada mujer no resistió mucho tiempo y les gritó desesperada que confesaría todo lo que quisieran.

El escribano asentó solemnemente en el Libro de Actuaciones: "la indiciada confiesa haber aceptado, por consejo de Satanás, la peor de las aberraciones carnales, la 'contra naturae' penetración umblical..."

De pronto, la víctima, a la que habían dejado colgada y escurriendo sangre, fue presa de terribles convulsiones de placer, un minuto después entregaba el espíritu, incapaz de sobrevivir al más glorioso de los orgasmos.


9. El Efecto Mariposa

Una mariposa se detiene imperceptible sobre el ombligo de la hermosa adolescente que se asolea desnuda en una playa privada de Puerto Vallarta. Cuando empieza a aletear de nuevo, la muchacha lo interpreta como un pequeño escozor en el pecho. Unas horas después, en el Mar del Norte, se desata la tormenta más intensa que las costas de Holanda hayan sufrido en los dos últimos siglos. Esta madrugada, tiempo de México, Camilo Carbajal Nuñez padece una potente e insaciable erección, como no la ha tenido en treinta años; pasa la noche en vigilia, repasando con una meticulosa imaginación, las sensuales tetas de aquella ninfa exuberante, a la que estuvo sirviendo tragos toda la tarde.


10. El ombligo del Mar

Los turistas se arremolinaban —válgaseme el símil— para presenciar el fenómeno. Poca atención prestaban al profesor Schauberger y a sus turbulencias y solenoides, prefiriendo la majestuosa e inexplicable vorticidad del Maelstrom. Más que por una docta conferencia, hubieran pagado lo que fuera por testificar aquellos legendarios arrebatamientos de naves y cetáceos.

De pronto, alguien notó que algo salía de ese furioso caribdis, algunos pájaros y peces que estallaban casi en cuanto dejaban el sumidero. Un rebaño de cachalotes les siguió, salpicando de sangre a los curiosos y matando a muchos con los restos. Un torbellino de delfines y tiburones se desintegró al llegar a la tropopausa, arrastrando consigo un submarino de la marina noruega, varios kilómetros de cable trasatlántico y un meteorito que llevaba ahí doscientos cuarenta y cinco millones de años. Fue inútil que la muchedumbre saliera corriendo, casi todos fueron despanchurrados por grandes trozos de rinoceronte, hipopótamo y tapir. Aquel gigantesco mamut lanudo aplastó al expositor mientras que los añicos de una multitud de bisontes destruían el puerto, provocando un tsunami que llegó a las costas de Gran Bretaña de donde, por cierto, venían casi todos los vacacionistas.



Historia del ombligo

Cuando Yahvé vio que Adán y Eva carecían de ombligo, ordenó al arcángel Dalel que le prestara su berbiquí. Cuando las creaturas vieron lo que se les había hecho, huyeron del Paraíso. Después, cuando Dios intentó hacer lo mismo con los ángeles, muchos de ellos se precipitaron al abismo.

El Hombre de Neanderthal se extinguió por que los “Homo sapiens” consideraban un manjar exquisito el ombligo de sus congéneres.

Los cirujanos del antiguo Egipto extirpaban los tumores cefálicos de los Faraones a través del ombligo, utilizando un trépano ritual.

Los augures aqueos leían presagios entre las comisuras del ombligo de una virgen recién sacrificada. Tiempo después esta práctica evolucionó y ya no se daba muerte a las muchachas, más adelante tampoco se necesitó que fueran vírgenes.

A Jesús lo crucificaron con un solo clavo gigantesco en el ombligo, los soldados romanos jugaban a darle vueltas y apostaban a la ruleta durante el suplicio.

La decadencia del Imperio Romano, se debió a que las mujeres comenzaron a practicar el “piercing” de ombligo. La Decadencia duró lo que no han durado Civilizaciones enteras. Fue también la moda más prolongada que registra la historia.

Vlad Tepes empalaba a sus víctimas clavandolés un bordón afilado en el ombligo, luego los exponía en las plazas públicas y en los caminos rurales.

A Cuauhtémoc le quemaron el ombligo para que confesara dónde se encontraba el tesoro de Moctezuma.

Torricelli demostró que un ombligo colocado en posición horizontal, está más deprimido a nivel del mar que a una altitud de tres mil metros.

El doctor Gullotín inventó un aparato que cortaba limpiamente en dos al sentenciado a muerte, el punto de referencia para la cuchilla era el ombligo.

En las Islas Galápagos, Darwin observó que la forma del ombligo variaba de acuerdo a los hábitos alimenticios de cada especie de homínido.

En el viejo oeste los cazadores de indios presentaban el ombligo del muerto como prueba para cobrar la recompensa.

Los mineros supersticiosos, antes de comenzar a dinamitar, ataban a un coolie en el suelo y le ponían un cartucho en el ombligo; si el chivo expiatorio sobrevivía, se suspendían los trabajos y se cerraba la mina. Nunca se cerraba la mina…

Los prisioneros en la Isla del Diablo ocultaban sus pequeños tesoros en tubos metálicos que luego disimulaban dolorosamente en el ombligo.

Durante la Revolución Mexicana los Villistas aplicaban, luego del fusilamiento, el tiro de gracia, directamente al ombligo del ejecutado.

En la España de Franco se aplicaba el garrote vil con el condenado viendo hacia el poste y el tornillo aplicando la torsión directamente al ombligo.

En Vietnam, los gringos apagaban cigarrillos en el ombligo de sus prisioneros. Luego los arrojaban desde un helicóptero.