30/06/2002

Años de lluvia

El diluvio duraba ya cuarenta años, no obstante, Noé aún tenía esperanza. El nivel del agua no había hecho más que ascender: hacía más de treinta años que las cumbres nevadas quedaran en el fondo del mar... Y la monotonía... El horizonte siempre el mismo... Los mataba el fastidio.

Aquella mañana nadie creyó lo que apenas se vislumbraba a lo lejos. Sem, Cam y Jafet intentaban describir a su anciano padre lo que parecía ser una gigantesca masa de roca sólida, a la que se acercaban muy poco a poco. El patriarca se preguntó si la ordalía habría llegado a su fin, mas la cantidad de agua en el planeta —de manera casi imperceptible— seguía aumentando.

Cuando el descomunal objeto estuvo lo bastante cerca, Noé se desplomó muerto y sin fé sobre cubierta. Incapaz de asimilar la escena de la Luna flotando en el Océano.

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