18/11/2010

Otra de Walt Whitman

Eran dos pieles que se arropaban una con la otra, un cuerpo que traspasaba a otro que se dejaba traspasar gemido a gemido. Eran una sola sangre, un sólo corazón..., una sola mente con cuatro hemisferios cerebrales. Eran el mismo anhelo, el mismo sueño..., eran el amor.

Un día se casaron y nunca más fueron nada.

08/11/2010

Semper Fidelis

Cuando intercambiaron los anillos, él prometió que la amaría hasta que la última de las estrellas cayera del firmamento, y ella juró que lo amaría eternamente —y después también.

Ninguno cumplió.

06/11/2010

Amor de a de veras

Se quedó dormida en sus brazos. La amaba con una intensidad de la que nunca se creyó capaz, la adoraba e intentaba complacer hasta el mínimo de sus caprichos... ¡Y confiaba en ella, sin resquicios, sin duda alguna! Se puso la pijama y se acomodó en la hornacina, confía en su amor, le dedica un último pensamiento antes de desconectarse, mañana su esposa estaría puntual con la secuencia de arranque.

04/11/2010

La separación de los cuerpos

Me reclamó lo de la vez aquella que llegué borracho, y sobre la otra, cuando me cachó viéndole las piernas a su sobrina. Yo me quejé de que siempre me estuviera comparando con su primer marido y, sin mediar explicación alguna, empezó a confundir mis mañas con las de él. Yo traté de poner orden a la discusión pero ella estaba en automático, como tarabilla.

Me sacó chingaderas que ni me acordaba yo que había hecho, y también me echó la culpa de cosas de las que su padre era culpable, así como de las majaderías del señor de la ventanilla de pago del impuesto predial. Me regañó porque el maestro de física reprobó a la niña y porque el entrenador de karate es muy salvaje.

Cuando comenzó a protestar porque el presidente estaba regando el tepache y porque Ricky Martin había salido del clóset y de los curas pederastas abrí-la-puerta-del-coche-y-de-una-patada-la-tire-contra-un-camión-materialista-que-pasó-con-exceso-de-velocidad.