08/02/2013

Buenas tardes


 Me gustan los días de lluvia, aunque con esta agua ácida casi no crece nada, acaso un poco de hierba amargosa pa' las vacas flacas —hoy en día las vacas siempre andan flacas.

Sentado en el pretil veo pasar los hatos que traen los niños sin prisa alguna —llueve y tienen que llegar al aprisco—, mas sin cansar a los animales y asegurándose de que pongan pastura en las barrigas pa' tener qué rumiar más tarde.

Una pequeña se cae en la zanja, pero nadie quiere darse cuenta. Una boca menos a la que dar de comer, la vida está cada vez más dura y siempre se podrá explicar que se la llevó la shirga.

Cuando se alejen voy a sacarla, las niñas son más tiernas, acaso también encuentre un poco de cilantro de agua. Ahí tengo leña seca, al abrigo de la lluvia —de encino de mueble viejo que es muy buena pa' la barbacoa—, y un hambre de diez días sin carne.

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