06/10/2003

La insoportable levedad del fut

El partido no era tan importante, pero se había propuesto no perderse ninguno, su lealtad de hincha es a toda prueba. Las papitas, las cervezas, su esposa en casa de la suegra, el teléfono desconectado, su hijo... ¡su hijo! ¿Cómo pudo olvidarlo? Hoy se jugaba la final y prometió estar ahí. Hizo el intento de incorporarse, su mente resolvió que aún estaba a tiempo de llegar al campo, fue su cuerpo el que se negó a ir.

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